
Un nuevo estudio cuyos resultados aparecerán en la edición impresa de “Appetite” de febrero del 2009 demuestra que cuando el individuo restringe drásticamente el consumo de carbohidratos (azúcares, almidones, pastas, etc) su cerebro se pone en desventaja y tiene dificultades para completar tareas que involucran a la memoria.
Holly A. Taylor, Robin Kanarek y Kristen D’Anci explican que el cerebro se nutre principalmente de glucosa, y aunque hay formas de obtener glucosa a partir de las proteínas y de las grasas, son insuficientes para mentener un flujo constante de glucosa hacia el cerebro
El estudio incluyó a 19 mujeres que, tras ser sometidas a dos tipos diferentes de dietas (una con restricción de carbohidratos y otra sin ella),
Los datos demuestran que tras una semana de restricción severa de carbohidratos, los participantes tuvieron severas dificultades para completar pruebas de memoria demandantes. También hubo problemas en otras áreas como los tiempos de reacción y la memoria vioespacial.
Un hecho curioso fue que aquellas personas sometidas a una dieta baja en carbohidratos tenían mayores calificaciones en las pruebas de atención que el otro grupo.



