
Uno de los juguetes más populares en México (por lo menos hasta hace algunos años) eran los trompos, que son peras de madera con punta metálica a las que se les enrolla un cordón y que, al soltarlos con un movimiento parecido al de un latigazo, permanecen dando vueltas en el suelo por un tiempo determinado.
Yo siempre fui pésimo en el trompo.
Otro juego, más difundido e internacional, es la pirinola, ya sea aquella que se juega con propósitos de azar o por el simple hecho de hacerla girar.
Este trompo es de los modernos. No requiere un cordel para hacerlo girar. Tiene un motor en el interior y leds que se conectan a un par de pilas de reloj. Basta que el dueño lo haga girar brevemente para que el aparato comience a dar vueltas ininterrumpidamente (y a gran velocidad) durante ¡ocho horas seguidas!
¿Para qué sirve? Pues para nada. Es sólo un juguete… uno de esos juguetes a los que soy muy, muy aficionado y que son llamados (inapropiadamente) artefactos de movimiento perpetuo.
Non Stop Spinning Top (con un video demostrativo)









{ 3 comments }
Yo era el terror del trompo, pero no por que fuera bueno, si no por que desconte a mas de tres con mi mala punteria y mi falta de habilidad para lanzarlo a suelo
Pues ya los trompos no son los de antes (nostalgia añeja) lo interesante era saber tirarlo y fui bueno a veces jugabamos a tirar el trompo y despues otro sobre este y romperlo con la punta, ideas de niños…
jajaj cuantos recuerdos, yo siempre quise un trompo jumbo (si ese que era gigantesco) o estaban los geminis que eran dobles, lo que mas recuerda mi mano es la punta de metal que le ponias a los trompos y cuando subias el trompo a tu mano la punta hacia que te doliera un buen pero aun asi le seuiamos jajaja
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