
Las niñas son más hábiles que los niños para identificar los sabores
El estudio fue llevado a cabo en 8,900 niños daneses. A cada niño se le envió un kit para el experimento con detalladas instrucciones. El diseño tenía como objetivo descubrir la capacidad de reconocer los sabores dulces y amargos de diferentes intensidades y de saber cuál era su preferido.
Los resultados del estudio fueron de una enorme calidad, dijo Bodil Allesen-Holm, quien dirigió el estudio. Uno de los hechos más relevantes fue que nuestros gustos y la habilidad para reconocer ciertos sabores van cambiando con la edad y ello facilitaría la producción de “snacks” saludables enfocados a edades específicas.
Las niñas reconocen mejor los sabores que los niños.
Ellas detectan con mayor facilidad diferencias en lo dulce o lo amargo de un alimento
La tercera parte de los niños rechazan los alimentos dulces
Esto lo descubrieron pidiéndoles a los niños que dieran una calificación a bebidas con diferentes concentraciones de azúcar y, sorprendentemente, el 30% de los niños eligieron aquellos productos que tenían poco o ningún endulzante.
Las niñas prefieren sabores más suaves
Sorprendentemente, las niñas prefirieron los alimentos cuyo sabor no fuera muy fuerte, a diferencia de los niños, quienes prefirieron los alimentos más condimentados y más dulces así como a los más margos.
A los niños (y niñas) les gusta el pescado
El 70 por ciento de los niños dieron altas calificaciones a los alimentos que contenían pescado y casi el 60% de ellos no se consideraban a ellos mismos muy exigentes en cuestiones de alimentación.
El sentido del gusto va incrementándose en intensidad hasta que llega a su pico máximo entre los 13 y los 14 años, que es cuando los adolescentes (o púberes) tienden a experimentar con alimentos más variados, más exóticos y a partir de entonces sus gustos parecen fijarse para el resto de sus vidas.



