Cuando comencé a navegar por internet, tenía dudas tan básicas como: ¿A dónde iré a parar si doy click en este enlace? En 1998 era (para mí) cosa de magia, casi de hechicería.
Con el tiempo, como sucede con todo, vamos perdiéndole el miedo a los nomos, a los íncubos y a los hechizos pero, por fortuna, queda la fascinación, la magia, el constante ¡Wow! que nos hace regresar día tras día.
Esta vieja dama de dedos lastimados por la artritis sentirá, tal vez, lo mismo que yo en aquella época: Que los elfos, los unicornios y los seres mágicos que imaginamos toda la vida están escondidos ahí, tras la lustrosa y enigmática superficie del monitor.
Un video hermoso, sin duda.
Duración del video: 3:36 minutos
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