No cabe duda de que la necesidad y las carencias a veces hacen que la gente obre milagros. Sólo hay que ver a este chico apilarse 20 ladrillos (tabiques) sobre la cabeza para darse cuenta de hasta dónde llega el ingenio, la habilidad y la pobreza de medios.
Sorprendente.
Duración del video: 43 segundos
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