
Estos tiernos y dulces devoradores de hojas de eucalipto parecen tener algunos comportamientos que podríamos llamar… perversos.
Bueno, en realidad se trata de “ellas”. Las koalas siempre son heterosexuales cuando se encuentran en libertad, pero el cautiverio parece cambiar algunas de sus costumbres, ya que con frecuencia se montan una a la otra imitando las actividades de los machos y, a veces, estas “cadenas” llegan a ser de 5 o más.
Los investigadores (siempre tratando de encontrarle el aspecto positivo a las cosas) dicen que hacen esto para “atraer” a los machos.
¿Será verdad?



