por: Graciela Ventimiglia.
Sin ánimo de entorpecer la lectura de la entrada, diré solamente que me da mucho gusto que Graciela haya aceptado la propuesta de aparecer en el blog como Blogger Invitada. Ha pasado un buen rato desde entonces y, a pesar de la mutuas procrastinaciones, he aquí lo que nos entrega Graciela.
Como verán, valió la pena.
¡Muchas gracias, Graciela!
Andrés Borbón
Adendum: Si después de la lectura se quedan con ganas de seguirla leyendo, dénse una vuelta por Mezcla Azul
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Con los siglos de convivencia más o menos pacífica entre los seres humanos, hemos aprendido a tolerar más a los señores vicios por eso de “el que esté libre de culpa…” y a devaluar a sus antítesis, las señoras virtudes, porque con las nuevas generaciones fueron quedando desfasadas, obsoletas…sí: un hato de pacatería pasado de moda.
Para los desmemoriados, el listado de los siete pecados capitales (los que pueden ser fácilmente perdonados -y olvidados-) son: lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia. El orden no es azaroso, sino el instaurado por Gregorio I, pero los seculares preferimos encasillarlos – y diluirlos- como vicios morales desordenados, mas siempre actualizados.
Un bloguero no puede consultar un manual de instrucciones éticas sencillamente porque no existe, pero bien podría guiarse por la moral cristiana en algunas cuestiones para bloguear.
1. Obsesionarse con el objeto del deseo puede trastocar la relación obra-escritor lo que conlleva a la búsqueda permanente de satisfacción al punto de convertir medios en fines. Bloguear debería ser un proceso idealizado en el que se refleje el alma y los sentimientos de quien lo hace, en pos de la verdad o de la búsqueda de criterios que afirmen nuestras creencias y/o las refuten.
Para que se entienda mejor: bloguear no es escribir cualquier estupidez que se nos ocurre cuando dos neuronas se activan al mismo tiempo que el deseo de orinar por la mañana…tampoco es un ejercicio corporal como al que estamos obligados a realizar diariamente para huir de la flaccidez o la osteoporosis.
Pecar por exceso de palabras…por citar compulsivamente a blogueros influyentes…por hilvanar frases con citas de filósofos antiguos… por otorgar la razón a todas las opiniones que pululan por la red…por vestir el anonimato para deslizar oscuras intenciones y lenguaje procaz: eso significa para mí una vergonzosa y exponencial lujuria verbal y escrita.
2. ¿Quién no ha experimentado aunque más no sea una vez las consecuencias de un ‘atracón’ en una fiesta? Todo se ve tan rico y sabroso que no podemos negarnos a probarlo y peor aún: demostramos una falta total de saciedad tal como si de instinto animal se tratara.
Consumir es la regla de oro ya que nos invitaron a una fiesta y sentimos que despreciar lo que nos ofrecen es de mal gusto. Es así que nos tragamos los hostings, los gadgets, los widgets, los blogs, los microbloggins, los fotologs, los spaces, los wikis, las redes sociales, los generadores y servicios de-cualquier-cosa, los templates, los bottoms…y en general todo el soft que muestre la etiqueta ‘free’.
A esto lo llamo pecar por gula: apetito insaciable y consumismo frenético de la Web dospuntocero.
3. El afán por atesorar desmesuradamente objetos, pensamientos o ideas no sería tan reprochable si no fuera porque la persona que está detrás de la vana acumulación convierte su deseo en codicia perdiendo así la noción de la noble relación de intercambio social que debería primar en la red.
Cuando yo era niña aparecieron por primera vez las remeras con inscripciones y recuerdo que tenía una que decía ‘fair play’. Pasaron muchos años antes de que yo pudiera comprender el significado real del ‘juego limpio’ y es una pena porque cuando al fin incorporé el concepto, éste se perdió. Se fue diluyendo hasta ser sustituido por el ’sálvese quien pueda’.
La avaricia estigmatiza a quienes codician el conocimiento ajeno porque venden su alma con tal de poseerlo para salvarse de la ignorancia.
¿Y cómo reconocemos a un bloguero avaro? Porque es el que tiene el conocimiento pero no lo comparte, lo atesora pero lo paraliza, lo acumula pero lo esteriliza.
Leo frecuentemente a blogueros avaros escondidos en ALGUNOS foros y blogs de ayuda…parecen desbordar generosidad pero sólo buscan reconocimiento para adquirir reputación, y claro…esto a su vez les da más poder para seguir obteniendo el conocimiento tan deseado. Lo que hacen en realidad es alejarse del novato como si fueran leprosos…evitan contestar las preguntas de sus ávidos lectores por miedo a que los contamine la ignorancia.
¡Y al bloguero que le quepa el sayo que se lo ponga!
4. Si con los vicios anteriores se peca por excesos con la pereza se peca por carencias. Creo que es el más común de ver en la blogocosa: post con pobreza de contenido o con pocos fundamentos, lo que denota la falta de interés de sus autores; post publicados con errores de tipeo, de redacción y ¡oh! ortografía, lo que nos lleva a pensar que no tienen ganas de corregir sus publicaciones ni de superarse a sí mismos y menos aún de aprender de los demás; blogs desactualizados y otros prácticamente abandonados a su binaria suerte.
¿Y qué es lo que deja más en evidencia a un bloguero perezoso? Por los comentarios que escriben sus lectores…hay algunos que provocan vergüenza ajena, sin embargo el bloguero ni se inmuta, por lo tanto no contesta al agravio, ni a la grosería, ni a la pregunta, ni a la inquietud, ni a la opinión. Como diríamos los argentinos en nuestro lunfardo habitual, simplemente le da ‘fiaca’ contestar.
La acidia se convierte en pecado cuando el bloguero no asume una postura real ante su ser existencial y pospone su deber ser a favor de su ser virtual…cuando es incapaz de hacerse cargo de las obligaciones que ha creado en su mundo virtual y realiza a desgano sus tareas en el mundo real.
5. La ira por más razonada que sea, sigue siendo ira. Los blogueros sedientos de justicia son los que se encolerizan con facilidad porque están convencidos que han venido al mundo a obligar a los demás a que piensen como ellos. Materializar la ira es lo peor que puede suceder en la blogósfera, una violencia encubierta muchas veces detrás del anonimato, porque sencillamente es imposible agarrarse a trompadas como en la vida real.
Los apetitos desordenados de venganza de un bloguero, que además tiene conocimientos elevados sobre programación, pueden llegar desde hackear una cuenta, hasta infectar de virus una computadora. Los más elitistas pueden optar por sublevar a las masas –de lectores- en contra de lo que considera una injusticia directa o indirectamente en contra de su persona, manipulando cualquier información fidedigna para cargarse de razón y así poder lograr su verdadero objetivo.
La diferencia entre la ira razonada y la ira injustificada radica en el objeto o en la situación. El bloguero iracundo necesita imperiosamente acabar con el objeto, no con la situación.
6. Es una envidia sana. ¿Cuántas veces escuchamos semejante hipocresía? Querer parecernos a los demás porque les va bien siendo lo que son como personas, significa que estamos imitando virtudes ajenas y está muy bien. Sentir pesar o tristeza porque a otro le va bien está mal.
Si pudiéramos mirar la cara de un bloguero envidioso cuando lee un PR con un dígito o dos mayores de los que él tiene, o cuando consulta las estadísticas de visitas diarias y las compara con los blogs de temáticas similares…bueno, ésa sería la cara de la envidia.
Materializar la envidia en la blogosfera significa utilizar ciertas técnicas que la mayoría conoce, como robarle un post o una idea a un bloguero que está progresando gracias a sus méritos y adjudicárselo como propio sin darle el crédito que le corresponde.
Sería el equivalente de Caín cuando mató a Abel por celos…matar al bloguero que le va bien porque los lectores disfrutan más de su blog. Patético pero cierto.
7. Parafraseando a C.S. Lewis, el orgullo consiste en obtener algo que los demás no tienen y mirar a las cosas y a las personas desde un pedestal, olvidando que siempre hay algo o alguien que está por encima de él. Eso se llama soberbia, la madre de todos los pecados porque de ella derivan todos los demás, a saber:
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Vanagloriarse de los contactos que le permiten a un bloguero posicionarse mejor para ganar el aprecio de sus lectores y ostentar de esas ventajas permanentemente.
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Jactarse de la excelencia de sus escritos alabando lo propio y desmereciendo lo ajeno.
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Fastuosidad en los premios que ofrece en los concursos de su blog, más allá de lo que sus posibilidades económicas le permiten.
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Altanería en las respuestas a ciertos comentarios que no están a la altura de sus expectativas. Puede elegir el desdén, el sarcasmo, el cinismo o la ambigüedad como algunas de las probables técnicas de defenestración.
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Ambición desmedida de fama y reconocimiento traducida en eternos sidebares de premios de-lo-que-sea y necesidad imperiosa de comentarios aduladores.
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Hipocresía para ensalzar virtudes que no tienen pero sobre todo para ocultar los vicios que adolecen.
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Presumidos por confiar demasiado en su propia valía y por asumir que sus conocimientos le permiten realizar bien todo lo que se propongan.
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Desobediencia formal a la superioridad y el buen criterio de los demás.
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Pertinaz en su propio juicio y aislado de los ajenos.
Como dije antes, el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra. Yo escondo las dos manos…¿y ustedes?
















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{ 17 comments }
Moral cristiana, es un oxímoron.
¿Habrá alguien que abra un blog pensando en ser canonizado?
A mi por eso me encanta ser inmoral.
Ontobelli: un oxímoron se daría en el caso de que alguien inmoral se rija por la moral cristiana. De todas maneras, escribí acerca de la ética y no de la moral.
Cada quien puede llegar a ser todo lo inmoral que quiera en su vida privada, yo hablo de las buenas prácticas blogueras que se configuran en la ética, no en la moral.
Utilicé los pecados capitales solamente como una figura retórica y no con el fin de propagar la fe cristiana sencillamente porque soy agnóstica. Por eso, el sarcasmo empleado en tu pregunta sobre la canonización demuestra que tomaste el post literalmente.
A propósito, revolución se escribe con v corta…
Saludos
Graciela, parece que no logramos comunicarnos, así que tendré que explicarme, de entrada dije: “Moral cristiana, es un oxímoron.” Porque no hay nada más inmoral que lo cristiano y como prueba está la historia. “Moral ‘inmoral’” a mi me suena a oxímoron.
Es que me resultó chistosa tu propuesta. Por eso el sarcasmo. El blog es por definición un espacio de libertad. Cada quien define que hacer con él y los hay de todo y para todos. Su riqueza procede de su diversidad, por eso precisamente esas “buenas” prácticas blogueras son las que rechazo. ¿Buenas según quién? Tu tienes todo el derecho de proponerlas y las seguirán los que quieran, pero me parece un despropósito pensar que la blogósfera tiene que sujetarse a un código de ética, que más me suena a un intento de imponer censura que a otra cosa. Internet siempre ha sido un territorio para los libres.
Yo soy ateo y cada vez que oigo pecado me acuerdo de los curas pederastas y de la mafia del vaticano y todas sus tropelías a lo largo de siglos.
Revolución no es lo mismo que robolución, que tiene por raíz “robo”. Y no la vas a encontrar en un diccionario. No tengo la menor idea si sea o no ético inventar palabras o tomarlas de terceros aunque no hayan sido autorizadas, pero es algo que disfruto. xD
Saludos.
Estimadísimo: comprendo perfectamente el significado del término oxímoron, no tenías necesidad de molestarte en colocar un link que confirma lo antedicho en mi comentario anterior.
En ningún momento yo utilicé el oxímoron moral-inmoral y vos tampoco en tu respuesta. Por lo tanto, en la única parte que existía es en tu cerebro, y ahora acá porque lo escribiste. No sé si está claro el asunto, existe oxímoron cuando en la misma frase está el absurdo, sí?
Nadie duda y menos yo que los cristianos somos inmorales, pero creo que eso no está en discusión. Esto no se trata de religión y creo que está lo suficientemente explícito y no quisiera ser reiterativa.
¿La ética según quién? Según nadie, porque no existe un manual de ética en la blogosfera y tampoco quise erigirme en abanderada ni nada que se le parezca.
Tampoco hablé de censura, soy la que más a favor está de la libre expresión. Lamentablemente en mi caso, no expreso todo lo que quisiera y/o gustaría porque me leen mis alumnos, mis hijas, mi marido, mis amigos, mis colegas y los conocidos que encuentro a diario. Como vos, también me gustaría ser inmoral, pero…no es inmoral sólo quien quiere sino también quien puede (puedo pero no debo).
Y cuando hablás de que internet es un territorio para libres me parece idealismo puro. Si no estás de acuerdo, te sugiero que googlees en ‘censura space’, ‘censura blogger’, ‘censura wordpress’.
Por último, no le veo el chiste al post porque todo es real. Soy bloguera novata y todo lo que escribí es porque me pasó a mí, porque he leído que le ha pasado a otros, porque lo veo constantemente y porque algunos vicios también se me pegaron (quitando la envidia, la avaricia y la lujuria, todos los demás).
Tampoco dije en ningún momento que la blogósfera deba ajustarse a un código de ética, sólo hablé de la falta de ética de algunos blogueros, que no es lo mismo.
Por último y en contraposición a mi soberbia habitual, debo pedirte disculpas porque no leí la palabra “Robolución”, creí que habías escrito “Rebolución”, la culpa la tiene ILVEM…y sí, es antiético robarle a otro, siempre y cuando sea exprofeso, claro. Para eso sirve la memoria selectiva, en general siempre me olvido dónde leí algo que quiero utilizar para que la ética no se agarre de los pelos con la moral :)
Saludos y espero que esta vez hayas comprendido cuál fue la intención del post.
Graciela
ésta entrada está increible.
He de reconocer que apoyandome en aquello de “el que este libre…” que yo también he pecado de envidia, o celos, cuando veo que blogs que sólo repiten contenido están llenos de visitas y de hits en adsense (era más feliz cuando blogeaba por blogear).
Y la IRA, también me ha pasado que en un par de ocasiones he denunciado empresas que si bien se lo merecían, lo único diferente fue que me lo hicieron a mi y yo me subi a mi cajoncito y los denuncie.
Espero seguirte leyendo por aca.
J.I.I.F. de eso es lo que yo hablaba, de reconocer nuestros vicios o defectos como blogueros. Por eso también lo de “el que esté libre…”, nadie es perfecto.
Y no sigas hablando de la cantidad de visitas que tienen los blogs que repiten contenidos porque me vas a hacer pecar por envidia a mí también jaja.
Hace poco me dio un ataque de ira ante lo que yo consideré una injusticia de parte de una persona y se salvó que le hackee la cuenta de MySpace sólo porque no supe cómo hacerlo.
Afortunadamente, por el momento me dedico a bloguear por bloguear todo lo que sea neutro para no entrar en polémicas… y evitar el pecado, jaja.
Siempre que Andrés me invite, volveré (y seré millones) dónde escuché eso? bué…no importa ;)
Saludos
Graciela, escribí 3 líneas y después tuve que escribir muchas más para explicarlas. No es mi intención, ni de mi interés prolongar más ésto. Simplemente pensamos distinto, eso es todo.
Saludos.
Yo tampoco escribí semejante post para que me malinterpreten. Para no tener que explicar nada es preferible pensar antes de comentar. Y no es cuestión de que pensemos distinto, sino de interpretación, porque según tu explicación, a mi entender, pensamos de la misma manera.
Saludos
Excelente Graciela! Andrés, me lo llevo prestado una vez mas a hazme. Saludos carnal.
@Chilakil:
Gracias, de verdad. El post vale la pena, y te agradezco mucho la atención. Graciela se va a poner muy contenta.
Buen post Graciela, muy chido aunque parece que se lo tomaron muy en serio en los comentarios.
bueno, en realidad la seriedad del post amerita que no se lo tomen como un chiste…saludos Bardruck
Graciela, se nota que tu “pecado” es la Soberbia, porque no quieres entender ni aceptar que te cuestionen o que vean el tema de manera diferente a la tuya, y para colmo lo expresas muy mal. Con esto has arruinado lo que por otro lado era un buen artículo. Mejor que te ocupes de eso ahora que todavía eres “bloguera novata”, y no más adelante cuando tengas experiencia ya que para ese entonces la actitud de tu parte ante la misma situación será francamente ofensiva.
Prefiero ser soberbia con nombre y apellido antes que un criticón anónimo…
Creo que a mi nadie me tiene que decir lo que es ético y lo que no, y menos un libro o unos mandamientos que dijo alguien “en nombre de Dios”. Que a tu pienses de determinada forma, no significa que lo demás tengamos que pensar igual o que esa sea la verdad absoluta.
Y por si es necesario identificarse, me llamo Daniel Correa, algo que de todas formas me parece irrelevante.
Daniel: la ética se aprende en la vida como cualquier otra enseñanza en el seno de la familia, en el ámbito social, educativo y laboral. Se supone que nadie nace sabiendo.
Soy agnóstica y jamás hago nada en nombre de Dios. Sólo utilicé la analogía de los pecados capitales que de todas maneras son la antítesis de las virtudes que tenemos los seres humanos, pero de ninguna manera pretendí que los demás piensen igual o ser la dueña de la verdad al escribir el post. Por eso no entiendo tu postura a la defensiva.
Ciertamente fue irrelevante que pongas tu nombre y apellido, con el link a tu blog era suficiente identificación. No me refería a eso cuando contesté a una crítica anónima.
En uno de tus post escribiste que no te importa si a tus lectores no les importa lo que escribís porque para eso tenés un blog personal. Es evidente que aún no comprendiste la esencia del bloguero porque no te interesa compartir opiniones sino más bien criticar lo que escriben otros sin aportar nada y tampoco te interesa que alguien pueda aportar algo a tu blog personal.
Me hubiera gustado que me preguntaras por ejemplo, cómo y por qué surge la idea del post, de dónde saqué la información, disentir en algunos de sus puntos o en todos…aportar alguna nueva perspectiva. Pero eso lleva un tiempo que no todos están dispuestos a sacrificar.
Saludos
Graciela, veo que el ultimo post fue el 26 de Julio, de el ahora pasado año, no soy blogger ni mucho menos, pero fue de mi interes esta perspectiva/reflejo de la acciones humanas en todo espacio, real o virtual, es gracioso para mi (por ignorancia) como se desenlaza “el blogger” en su medio; lo triste y serio es que quienes Son en lo virtual, Son en lo real, porque son coherentes consigo mismos o porque des-cubren su real faceta “pecaminosa” en la http://WWW...
con mis 23 años, hay poco en la web que no haya explorado, como tambien hay poco que me guste de ella, pero esto me llamó la atencion, concuerdo a medias, pero sin duda excelente, he posteado el link en mi facebook, un saludo.
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