Asiento de escusado vibrador

por Andrés Borbón el 18 November, 2008

en Cómico

baño vibrador

baño vibrador

Muchos inventores, como lo sabe todo el mundo (je, je) tienen un tornillo de menos. Son esa clase de personas profundamente distraídas, que se levantan un día, se apresuran, viajan hasta sus sitios de trabajo sólo para darse cuenta de que es domingo y que la oficina está más vacía que un prostíbulo en semana santa. Los inventores también son esa clase de sujetos que uno espera encontrar vestido con calcetines de diferente color, con sólo media cara rasurada y con los cristales de los espejuelos tan sucios como vitrinas de carnicería.

Otros, sin embargo, parecen gente normal, como este individuo llamado Johnny Henry que inventó un asiento de escusado que vibra. No me pregunten para qué alguien querría un asiento de este tipo. Tengo mis teorías, pero son demasiado perversas como para compartirlas con ustedes, nobles y virtuosos lectores de Tecnoculto.

Fuente

Artículos Relacionados

 
Suscríbete por: Email | RSS | Twitter
  • Imprime este Articulo!
  • Envialo por E-Mail a un amigo!
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Live
  • FriendFeed

{ 6 comments… read them below or add one }

1 nato 18 November, 2008 at 6:04 pm

Y que logras con eso? salpicar por todos lados lo que debe ir en una única dirección?

2 Andrés Borbón 19 November, 2008 at 1:35 am

@nato:

No tengo la menor idea. Je, je. Tal vez, “aflojar” algo que esté atorado.

3 krocko 19 November, 2008 at 12:46 pm

Jajajaja no manches un asiento que vibra, quizas sirva de masaje para las emorroides jajajaja!!! XD

4 ontobelli 19 November, 2008 at 2:25 pm

Ha de ser para los que extrañan los baños de avión o autobus. xD

5 candia 21 November, 2008 at 3:19 pm

provocarse un orgasmo.

6 pillaher 17 January, 2009 at 8:00 pm

Jajaja esa Candia igual pudiste atinarle pero creo ke preferíría cualkier otra cosa ke el asiento de un excusado XD

Leave a Comment

Post Anterior: Intentando meterse (de cuerpo entero) en un globo

Post Siguiente: ¡Dios! ¡Quítame esta imagen de la cabeza!