La tecnología médica avanza a pasos agigantados y en los últimos años ha derribado un gran número de barreras a tal grado que muchos de los procedimientos que antes parecían inalcanzables ahora son cosa de todos los días.
Sin embargo, el área de los trasplantes cardiacos no ofrece grandes ventajas, sobre todo porque los índices de rechazo son altísimos.
Los corazones artificiales que se han ensayado hasta ahora tienen también problemas de rechazo y, además, suelen producir coágulos fatales. Sin embargo, la mayor parte de los problemas se han resuelto revistiendo las cavidades del corazón artificial con tejidos animales tratados químicamente, lo cual minimiza y casi anula la posibilidad de rechazo y reduce a un valor más que aceptable la producción de coágulos.
Los primeros corazones para implantes en humanos estarían listos para iniciar las primeras fases de la investigación para el año 2011, lo cual suena prometedor, sobre todo porque las pruebas en animales hasta el momento no han mostrado complicación alguna.




