Rondo Hatton nació en Hagerstown, Maryland, el 22 de abril de 1894. De joven, pasó una buena cantidad de tiempo viajando por la costa oeste de los Estados Unidos con sus padres. De adolescente, Rondo no sólo era inteligente, sino atractivo. De hecho, fue elegido el estudiante más atractivo de su escuela. Tras graduarse, se convirtió en escritor de deportes para un periódico local. Poco después del final de la Primera Guerra Mundial, las facciones de Hatton comenzaron a cambiar. Buscó ayuda y los médicos le diagnosticaron acromegalia, una enfermedad que entonces carecía de tratamiento.
El rostro de Rondo comenzó a desfigurarse a raíz de la enfermedad y cayó en una profunda depresión. Sin embargo, continuó trabajando en el periódico hasta que el Director de cine Henry King lo descubrió y lo puso en la película Hell Harbor y así comenzó su carrera artística. Durante la década de los 30’s, los papeles de Rondo eran de poca importancia, pues le daban papeles silenciosos en los que su deforme rostro jugaba más bien un papel decorativo, de ambientación, como si fuera parte de la escenografía.
Su primer papel “estelar” fue en 1944, cuando asumió el rol de Hoxton Creeper en la película The Pearl Death, cuyo carácter principal era nada menos que Sherlock Holmes. La gente quedó fascinada con el rostro de Hotton. Se corrió el rumor de que el rostro de Hotton había sido el producto de la intoxicación con gas mostaza en la Primera Guerra Mundial, lo cual era evidentemente falso pero que nadie negó jamás y esto contribuyó a aumentar el interés en él. Siguió actuando el filmes con gran éxito y en su última película, The Brute Man, por fin fue la estrella. La trama de la cinta fue casi biográfica ya que trata de un apuesto atleta colegial que sufre una desfiguración a raíz de un accidente que lo convierte en un monstruo.
Rondo Hatton murió el 2 de febrero de 1946 debido a problemas cardiacos.
La popularidad de Rondo, sin embargo, creció hasta las décadas de los 60s y 70s, cuando su rostro desfigurado atrajo la atención de los cinéfilos, quienes se volcaron en la búsqueda de películas clásicas de horror y redescubrieron a Rondo, cuyo aspecto inconfundible se volvió, para algunos, un ícono de culto. Hatton dio nombre a uno de los premios de cine de terror que lleva su nombre. El premio Rondo Hatton para las cintas de horror consiste en un busto con el rostro de Hatton, un tributo a su interrumpida pero relevante carrera en este género.
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