Las escenas que acompañan a esta entrada están tomadas de la competencia Ironman de 1997 en la que Sian Welch y Wendy Ingraham pelearon desesperadamente por el 4º lugar en esta competencia inhumana que consiste en 4 km a nado, 180 kilómetros en bicicleta y 42.195 kilómetros de carrera.
Hace tiempo, escuché una frase que se me ha quedado grabada en la memoria: “La inspiración es para los amateurs. Los grandes jamás la han necesitado”. Y es verdad, aunque también es cierto que un poco de inspiración nunca viene mal. Sin embargo, los verdaderos artistas, pensadores y deportistas jamás han dependido de ella.
¿Qué es lo que inspiró la conmovedora lucha de estas dos triatletas? La voluntad, sólo la voluntad. Pero no se trata de la voluntad ejercida en el momento, sino aquella que se remonta mucho más atrás, a los meses (o años) de preparación que se requieren para enfrentar una empresa de tales dimensiones.
Toda proporción guardada, el asunto me recuerda un poco mis inicios en las carreras de fondo. Tras correr varias carreras de 5, 10 y 15 kilómetros, me aventuré al medio maratón. No fue sencillo, pero salí más o menos airoso y, con ganas de probarme, me puse a entrenar para el maratón. Era un amateur, y jamás había recorrido los 42 kilómetros completos. Mi entrenamiento fue deficiente pero, empecinado como soy, me aventuré, arranqué de la línea de salida sin un plan preestablecido y me colapsé alrededor del kilómetro 35. Con las rodillas en la grava del pavimento, sin aliento y con la cabeza dándome vueltas por el agotamiento, vi pasar a los otros corredores a mi alrededor y, un par de minutos después, llegó el “carrito de la vergüenza”, una camioneta que en buena parte de los maratones va recogiendo “los despojos” para llevarlos a la línea de meta. El conductor se detuvo y uno de los voluntarios se acercó, pero le dije que estaba bien, que podía continuar. Era mentira, pero sabía que debía recorrer esos últimos 7 kilómetros a como diera lugar, o no sería capaz de volverme a mirar en el espejo. Caminé, troté, me arrastré pero, finalmente, llegué a la meta donde un par de amigos y mis hermanas me estaban esperando. He competido en varios maratones más, con tiempos infinitamente mejores, pero ninguna línea de meta ha significado jamás tanto como aquella.
Aquello me enseñó varias lecciones, pero la más importante de todas es la que lleva como título esta entrada: “La voluntad es la inspiración de los grandes”. No es necesario ganar medallas olímpicas ni romper récords mundiales. La grandeza significa algo distinto para cada uno de nosotros y, la mayor parte de las veces, no tiene nada que ver con la victoria sobre los demás.
No soy capaz de imaginar un mejor ejemplo que el video que se encuentra debajo de estas palabras. Ver a estas dos mujeres arrastrarse hasta la línea de meta es inspirador. En 1997, tanto Welch como Ingraham eran dos atletas de nivel mundial y poseedoras, cada una de ellas, de numerosos títulos locales e internacionales. Aún así, se sometieron al calvario que fueron esos últimos kilómetros. Independientemente del resultado, estoy seguro que cada una de ellas mirará el video y podrá sonreír y mirarse con orgullo en el espejo cada mañana.









{ 4 comments }
Diablos. Ahora si me pongo serio. Nada de matar mosquitos a calzonasos. Este es uno de esos posts que te mueven y que son muy buen ejemplo de como uno se puede apoyar con videos. Todo mi respeto para esas mujeres y para todos aquellos que no paran, a pesar de estar literalmente, dando las nalgas.
Saludos.
Nash
Buena historia.
Lo que dices ha quedado reflejado en muchas frases y filosofías.
“El éxito es 1% inspiración y 99% transpiración.” Se la atribuyen a muchos, pero no se de quien sea en realidad esa frase.
En la filosofía japonesa Kaizen. Y hasta en el Cañon del Colorado, se puede ver como la constancia de una gota de agua lográ hacer maravillas al paso del tiempo. Las inspiración es sólo una idea fugaz, pero necesaria. La inspiración y la voluntad son complementarias, no substitutas.
Saludos.
simplemente maravilloso, me has sacado unas lagrimas .. ya que el esfuerzo y el haber llegado a la meta de esa manera me hace pensar que no hay limites para NADA…
@Inge Gabo:
Es un video realmente inspirador. Esas mujeres son realmente grandes. Y eso nos pone a pensar que de pronto nos rendimos demasiado fácilmente a las situaciones adversas de la vida. Si lucháramos como ella cada vez que tenemos alguna dificultad, otra cosa sería nuestro país.
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