Bloglines fue el primer servicio para leer fuentes que utilice. Fue en aquella nebulosa época cuando aún no me convertía en adicto a las fuentes, y cumplió valerosamente su misión hasta que descubrí otros servicios y comencé a migrar de aplicación en aplicación hasta que me di cuenta que no hay una sola que cumpla mis necesidades por completo.
Desde que Ask lo compró, Bloglines ha estado paralizado. Ni una nueva versión, sólo un prospecto que nunca cuajó. Ahora, según leo en Genbeta, Bloglines lleva semanas sin actualizar las fuentes (yo no tolero unas cuantas horas) y, finalmente, los pocos usuarios fieles que tenía (y me consta que los hay) se han ido retirando, con gran pesar.
La competencia con Google Reader era tremenda y, al final, éste salió ganando pues se encargó de pulir la interfaz hasta su forma actual, imperfecta, pero absolutamente usable.









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