PETA (People for the Ethical Treatment of Animals), la organización no gubernamental para la defensa de la conducta ética hacia la vida animal, ha declarado que existe una asociación entre el consumo de leche y el autismo.
La organización basa esta aseveración en dos estudios publicados por la Universidad de Roma. Sin embargo, la lectura de ambos documentos no soporta la declaración de PETA. La Dra. Susan McGrew, profesora de Pediatría en la Universidad de Vanderbilt, dice que al anuncio parece más bien una táctica amarillista más que una declaración basada en la evidencia.
Y agregó:
─Estoy más preocupada por la gente que no tiene autismo. Estarán asustados y pensarán que pueden contraer autismo si beben leche.
Este tipo de estrategias no son nuevas en el historial de PETA, quien ha estado tratando de convencer a la gente de no consumir carne desde mediados de los 80s. Es una lástima que esta organización se desacredite de tal manera con declaraciones sensacionalistas y que aluden más al miedo de la gente que a la razón.




