En situaciones como ésta, es muy difícil elegir un bando. Por lo general, es más sencillo (y natural), elegir el lado del cliente y dedicarle un gran ¡Búhhh! al prestador de servicios. Todos, o casi todos, hemos estado alguna vez en una situación parecida y hemos sido víctimas de la frustración y de la ira por el mal servicio que nos prestan algunas empresas. Por desgracia, estas situaciones ponen a prueba nuestros límites y, de vez en cuando, se nos sale el chamuco (el demonio) que todos llevamos dentro.
¿Escuchaste, Carlos Slim?
Duración del video: 8:58 minutos
Nota: Ésta fue una contribución de Jessica Murillo… ¡Muchas Gracias!



