Los asistentes a la Última Cena no comieron cordero, sino anguilas

Nuevas investigaciones sobre la Última Cena, pintada por Leonardo Da Vinci, sugieren que el menú de esta famosa última cena no fue pan y cordero, como se creía previamente. John Varriano, quien escribió un artículo al respecto en la revista Gastronomica, dice que la limpieza y restauración llevada a cabo en 1997 muestra que en el fresco de Leonardo los platos contienen anguilas asadas acompañadas de rodajas de naranja.
Para ser sincero, el buen Leonardo me ha decepcionado un poco. Vaya menú que escogió. No suena muy apetitoso que digamos. No obstante, hay cierta lógica tras la elección de las anguilas, ya que buena parte de los apóstoles eran pescadores. A pesar de todo, si me hubieran invitado al ágape no habría probado el menú, ¡ni por Cristo!
La imagen es poco clara y resulta casi imposible llegar a la misma conclusión que el autor, aunque seguramente él pudo ver la con mayor detalle la pintura.
Se piensa, también, que las anguilas que aparecen en la última cena se deben a que al mismo Leonardo le encantaban, lo cual queda confirmado por las listas de compras que se encuentran esparcidas en sus apuntes.
The Last Supper Menu: Revealed!
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Escrito el Lunes, 6 Octubre 2008
Autor: Andrés Borbón
Etiquetas: Anguilas, Arte, Bellas artes, La última cena, Leonardo Da Vinci, Pintura, Renacimiento
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Interesante, pero todo es especulación. Incluida esa cena. El Nuevo Testamento empezó a escribirse casi un siglo después de que supuestamente sucedieron los hechos. Si no se puede creer en los diarios de ayer, mucho menos confiar en la memoria y buena fe de humanos ignorantes de hace 2 milenios, que jugaron “teléfono descompuesto” durante décadas antes de redactar los evangelios.
Yo en lo personal admiro a Leonardo y me parece una de las mentes más brillantes de todos los tiempos. Pero no me gusta como pintor, sino como inventor, ingeniero y científico.
Saludos.
Es indispensable conocer más del contexto histórico de la época en que Leonardo pintó su Última Cena, pues como sabemos la mayoría de los autores son dados a un lenguaje, que con el correr del tiempo deviene críptico; así, las naranjas pueden tener un simbolismo que no nos resulta evidente.
No tiene lógica escoger anguilas para una cena típicamente judía, y menos aún tratándose de la cena de Pesaj (Pascua), por dos motivos fundamentales:
1.- El eje de la cena de Pesaj es el cordero.
2.- Los judíos no comen anguilas; está prohibido, ya que sólo pueden comer pescados con escamas.
Por último, Borbón, no seas collón, la anguila es sabrosa, ya te invitaré un sushi maki de anguila con salsa de anguila… BUENÍSIMO! ( y mira que yo soy difícil para comer pescado).
Ya las he probado, y será el aspecto o el color, pero de verdad no me gustan. Je, je. Si yo he probado casi de todo (gastronómicamente hablando, of course), pero las anguilas (y muchos otros animalejos acuáticos) no se me dan.
No recordaba el detalle de los pescados con escamas. Tienes toda la razón. El problema es que Leonardo, que yo sepa, no era ningún ignorante y dado que se tardó lo suyo en pintar este cuadro (fresco, más bien), resulta aún más intrigante la elección. Sus contemporáneos decían que era un bromista de primera, bastante pesadito, por cierto, y tal vez dicho sentido del humor (o un guiño que no ha sobrevivido al tiempo) es lo que se esconde en ese cuadro.
Me extraña también que sus contemporáneos (y aquellos que vieron el fresco cuando aún no se echaba a perder por los experimentos de Leonardo) no hayan dejado constancia de tan extraña elección.
He escuchado versiones de que Leonardo era de familia judía. Y tal vez para evitar suspicacias utilizó ese detalle (broma) para congraciarse con el Vaticano. Al fin y al cabo solo lo entendería un pequeño grupo de personas y para la mayoría pasaría desapercibido.
¿No eran peseguidos los judios en Europa en esa época?
Por si no sabian, quien picho la cena fue Judas
@Ontobelli: Sí, en la época en que vivió Leonardo los judíos eran tolerados, pero no bien vistos. No había escuchado esa versión de que Leonardo fuera judío, pero no me extrañaría. Je, je. Una broma muy de su estilo.
me parece muy extraño en verdad lo del menú…podría ser una broma, como aseguran ustedes..pero según tengo entendido Leonardo era católico…y estoy de acuerdo con ontobelli, lo unico q podemos hacer es especular con respecto a la pintura..y con respecto a las escrituras biblicas también, si se lo mira como un documento histórico..pero hay algo que los cristianos llamamos fe..James Williams dijo q la fe consiste en creer en algo sin verificarlo de ninguna forma racional o científica…y Pascal: el corazón tiene razones q la razón no entiende”..creo q lo bueno de las cosas buenas es que los racionalistas no logran encastrarlo en ninguno de sus “ismos” y en eso consiste la belleza de las cosas
bueno, con respecto a su religión.. no sé si católico exactamente, pero algunas de sus acepciones cristianas…según un documental q vi hace poco…
@Nebur
Lo que recuerdo haber escuchado era una especulación y no recuerdo donde fue. Pero decian que era muy rara la relacióon que Leonardo sostuvo con su madre. Solo la menciona una vez en todos sus apuntes y para anotar cuanto dinero le dió. La versión especulaba con que Leonardo pudo haber sido entregado a esa familia (católica) con la que se crió, por sus verdaderos padres judíos. Yo tengo la impesión de que Leonardo era en realidad ateo o agnóstico, aunque decirlo en esa época era muy peligroso y el hermetismo con el que vivó y lo críptico de sus apuntes se me figura como el de alquien que oculta un gran secreto que le puede costar la vida y fue perseguido desde muy niño.
En realidad de Leonardo sabemos mucho menos de los que nos gustaría. Hay muchos huecos en su biografía y aún así es una personalidad fascinante.
Saludos.
Bueno, después del Código RePinchi, no me extraña si dicen que fue judío, taoísta, lama, copto…
@Lalinsky
Creo que fue en un documental de los 80’s donde escuché eso. Así que nada tiene que ver con el Código da Vinci.
Si recuerdo bien fue una serie inglesa (BBC) sobre la biografia de Leonardo. Y en donde intetaban obtener un perfil psicológico de su “verdadera” personalidad con base en lo poco que hay de él (sus obras y unas pocas pertenencias).
Lo que es cierto es que el nombre Leonardo es popular entre los judios inlusive en la actualidad. No sé si lo era en la “Italia” renacentista.
Para mi gusto demasiada especulación para poder hacer afirmaciónes con sustento. También se especula que pudo ser homosexual o bisexual.
Lo que es cierto es que fue un genio y en varios sentidos uno de los primeros cientificos de la historia.
conrespecto al menu, mi buen Andrés, hay gente que ama con locura las anguilas, de hecho hay quienes se las comen casi casi vivas (eso es demasiado para mi)
Ontobelli,
me permito discrepar pero el nombre Leonardo no es particularmente popular, popular - así como “popular”- entre la población judía. Siguen siendo tradición los nombres hebreos de toda la vida: Moshé, Mordejai, Avishai, Shalom, Shlomó, etc…
Jiff: Insisto, si se arrastra, nada o vuela, ¡A LA CAZUELA!.
@Lalinsky
Si de acuerdo. Por popular no me referia al más popular. Aunque me basé en la afirmación en que conozco a 3 judios que se llaman Leonardo y ningún Mordejai, Avishai, Shalom, Shlomó. Así que abusé de la generalización.
La imagen de la pintura de la última cena en alta resolución:
http://www.haltadefinizione.com/en/cenacolo/look.asp
¡Saludos!
@JIff:
¡Qué asco! Bueno, en gustos se rompen géneros. ¿Serán los japos quienes se comen vivas a las anguilas? No lo dudo ni poquito. En alguna ocasión asistí a una clase para preparar sushi (¡aunque usted no lo crea!) y aunque no me fue nada mal, me dejó un mal sabor de boca tanto pescado crudo.
@Lalinsky:
¡Cómo es usté repelón! No estuvo tan “gacho” el Código Da Vinci. Bueno, eso si sabes que todo (o casi todo) lo que ahì se dice es mentira. Yo me divertí como enano. Claro, no soy purista de la literatura. Casi todo lo que me cae en las manos me divierte.
@Sabo: Muchas gracias por el link. Lo he disfrutado enormemente y sí, se ve la anguila claramente, así como las rodajas de naranja. Un sitio fabuloso!!!
Una licencia más del artista como otra cualquiera. No creo que investigara sobre hábitos culinarios en la Judea del siglo I para pintar. Y aunque lo hiciera, no creo que las fuentes de su época fueran muy fiables.
Borbón,
Tampoco soy purista pero es que… es que no!. Lo único de lo que no me quejo es que el librejo me lo regalaron y tampoco pagué la entrada al cine. Un libro muy predecible, con una mal-adaptación al cine más predecible todavía y con muy malas actuaciones (pese a todo lo que me encanta Audrey Tatou). Langdon aparece como un retrasado, Sophie ni pinta ni da color, Fache es un pu…silánime de quinta y Teabing es malo, malo, requetemalo, muy maaaaaalo!. Sentí que era una rara melée entre Ámélie, X-Men, el Hombre Araña y Forrest Gump.
Y es todo lo que diré al respecto.
Tu Misma, no hace falta hacer mucha investigación respecto a los hábitos alimenticios o culinarios de Judea en el S.I, por lo menos en lo que respecta a una cena de Pesaj, que por cierto desde entonces hasta ahora sólo se añadieron dos cosas: la ensalada de manzanas y el vino Manischewitz, que por cierto tampoco son generalidad.
híííjole, yo no quería decirlo porque siempre me echo a alguien encima, pero sí: el código davinci es tremendamente malo, pero lo peor es que haya gustado tanto; aunque hablo por encimita porque el libro no lo acabé de leer y la película ni la vi
lalinsky Amélie y Forres Gump son demasiado buenas peliculas como pa compararlas con el codigo…muy de acuerdo contigo..
andrés
con respecto al libro”código da vinci” en vd me averguenza un poco decir que también lo disfruté; pero, por qué me averguenza??quizá sea porque en aquella época(como si fueran siglos) no leía lo q los puritanos(q desprecian ese tipo de libros) llaman literatura…estoy leyendo un libro de ensayos de Sabato “el escritor y sus fantasmas” y dice en alguna parte algo q me pareció acertado…algo así como que los escritores de ahora (lo escribió en la decada del 60 más o menos..) tienen una extraña tendencia a escribir basándose en técnicas(imágenes) que son utilizadas en el cine, por considerarla el nuevo (superior) lenguaje del arte…y admirar este tipo de texto sería algo así como admirar un submarino que da saltitos en el mar intentando volar como un avión…y q un texto debe ser admirado por el manejo de sintaxis, coherencia, cohesion y esas cuestiones literarias…
no desmerita al cine, sólo dice q cada uno con lo suyo..
Nebur,
Tienes toda la boca llena de razón nené!. Disculpa el exabrupto, en realidad no quise comparar a Forrest Gump, ni mucho menos Amélie con… bueno, ya sabes.
Por otra parte -a riesgo de meterme en camisa de once varas- creo que un texto o corpus literario se admira más allá del manejo de la sintaxis, la coherencia, etc. Por eso es que hay textos escritos con riguroso prurito técnico, pero que son incapaces de transmitir emoción alguna, en tanto otros sin tanta pulcritud parecen sublimes.
@nebur:
Para mí la cosa es mucho más simple. Recuerdo que alguna vez escuché a Álvaro Mutis diciendo que no debíamos leer el Quijote si no nos gustaba, que ningún libro es obligatorio.
Para mí la lectura es goce, una actividad lúdica. Si un libro me entretiene, me divierte y me llena la cabeza de escenas que disfruto, es un buen libro y punto. Qué hueva leer para aprender cosas, para presumir. Eso no es lectura, sino Estudio. Y muy pocas peronas disfrutan estudiar, porque implica un esfuerzo, una lectura consciente. Para mí, la lectura es el momento del día en que me relajo, en la que no pienso en nada más excepto en la trama. Y si me gustara leer “Lágrimas y Risas” o “Secretos del Corazón”, lo haría. De hecho, hay una novela de Nora Roberts (literatura romántica, sentimentalona) que me encantó.
Considerando:
A) La Teoría de Sábato respecto de las características técnicas sobre las cuales se debe evaluar un texto.
B) La admiración que despierta un texto cualquiera, independientemente de su calidad técnica.
C) La propuesta de Mutis.
D) El disfrute de la lectura.
E) La cualidad lúdica del lector.
Me permito recomendar “La Cábala” de Jorge Luis Borges.
@Lalinsky: Está bien, lo confieso. En cuestión de libros, soy omnívoro. Lo bueno, lo malo, lo fino, lo corriente. Todo me gusta, mientras contenga palabras y una trama medianamente buena.
¿Qué se le va a hacer?
Borbón,
No seas tan sentido, pareces jarrito de Tlaquepaque!.
Transcribo las líneas que para este efecto más me interesan de “La Cábala” de Borges:
«Imaginemos dos bibliotecas. La primera está hecha de mil ejemplares de la Eneida, que se supone un libro perfecto y que acaso lo es. La otra contiene mil libros de valor heterogéneo y uno de ellos es la Eneida. ¿Cuál de las dos es superior?. Evidentemente, la segunda.»
PD: Anda, léete eso, publica un post al respecto y nos lo botaneamos tranquilamente!.
@Lalinsky: Ja, ja, Ja. Qué bárbaro, Lalinsky. Como dicen en el norte (de México): ¡Te la bañaste!
@Lalinsky:
Pues casi le atinas. No soy de Tlaquepaque, pero sí de Guadalajara, a 10 minutos de distancia.
Buscaré el texto. Tengo por ahí las Obras Completas del buen Borges, que es uno de mis héroes. Tengo por ahí un textito que lo prueba, a ver si te gusta:
http://andresborbon.com/2007/08/01/borges-el-horror-y-la-progenie-2/
y uno más:
http://andresborbon.com/2007/09/16/leer-a-borges/
@nebur:
Leonardo era católico, pero también era un científico. Muchas de sus obras son francamente heréticas, si consideramos la rigidez de aquellos tiempos en cuestiones de fe. Era perdonado por su enorme talento, pero más de una vez tuvo problemas por la “libertad” con la que interpretaba las Sagradas Escrituras. Su ingenio, también, le impedía rendirse a los convencionalismos y gracias a eso es una de las presencias más fuertes del Renacimiento. ¿Qué tan creyente era? Pues… eso nunca lo sabremos. Lo que sí, es que en este cuadro decidió romper con la tradición, y qué bueno que lo hizo. Sin embargo, tenía algunos aspectos “herméticos” que ni siquiera los historiadores y biógrafos han conseguido entender, mucho menos yo. Je, je
yo nomás parafraseé a sabato…