2 de Octubre, NO SE OLVIDA

Ya son 40 años. Aún no se sabe cuántos muertos fueron. Aún no se ha fincado un culpable pese a que se determinó que sí hubo genocidio planeado y ejecutado, y aún cuando el mismo Díaz Ordaz asumió su responsabilidad casi enseguida y una fiscalía especial señalara a sus principales ejecutantes 33 años después. Pero la memoria colectiva resguarda del olvido a las víctimas de la represión. Ante el silencio institucional las calles son las que gritan. Y por medio de una muestra artística, Ximena Labra también rememora la Matanza de Tlatelolco con que se reprimió al Movimiento Estudiantil del 68. Su proyecto consta de una instalación itinerante de tres réplicas de la estela en honor de los fallecidos, un cartel y un blog que recopila datos y remembranzas de los detenidos del Campo Marte.
►¿Te ha gustado? Suscríbete a Tecnoculto◄
Escrito el Jueves, 2 Octubre 2008
Autor: malbicho
Etiquetas: 2 de Octubre, Matanza de Tlatelolco, Movimiento Estudiantil del 68, Ximena Labra
Anterior: Ciempiés y Milpiés
Siguiente: Plegaria










Mi primera pregunta, aunque quizá la más pertinente, resulta ser la más irrelevante:
¿Qué buscaban?.
Si te refieres a la Fiscalía Especial, se buscaba combatir la impunidad de los responsables, pero la mayoría de los militares implicados están muertos, al ex presidente Luis Echeverría lo exoneraron, además de otorgarle consideraciones por su senilidad durante el juicio; según especialistas los delitos han proscrito pero no caducado moral ni socialmente
Si te refieres a los estudiantes tenían un pliego petitorio de 6 puntos principales que pueden resumirse en libertad de expresión, de libre asociación y de respeto a sus garantías individuales pues las represiones empezaron desde meses antes, al utilizar exceso de fuerza para contener una riña entre estudiantes.
El propio cronos devorando a sus hijos, el mexico donde la onda era ser rojillo adentro y afuera.
Ironias de la vida.
Compañeros poetas,
El punto que toca Chomis es a lo que me refiero: era una “onda”. Pero qué pretendían “concretito” los que se inmiscuyeron en este movimiento del ‘68?. Sí, ya conocemos los puntos del pliego petitorio, pero resulta que en realidad todo eso ya lo tenían!, sin mencionar que estaba plagado de cosas que NO QUERÍAN. Sabemos lo que no querían, pero QUÉ ERA LO QUE _SÍ_ QUERÍAN?. Cuál era su pretensión, obtener QUÉ?. Cuáles eran su Visión, Misión y Objetivos?.
Fue un movimiento desastroso desde su origen, liderado por un imbécil defensor de la nada que no tuvo mejor idea que declararse convenientemente “incomprendido” (igual que la neutralidad suiza). Mismo que convenientemente se retiró de las manifestaciones cuando alcanzaron su punto más efervescente, al igual que el resto de los “camaradas” cabecillas -que no entendían ni jota de lo que trataban, pues era básicamente la misma nada de Sartre- dejando a la borregada a la deriva.
Los que murieron fueron todos inocentes con P mayúscula, y los verdaderos responsables del meollo de todo este asunto no estuvieron en el Gobierno Mexicano; éstos fueron títeres actores que utilizaron una de las atribuciones de todo gobierno que consiste en la represión (no hay gobierno que no la utilice - el mismo sistema inmunológico es un sistema represor).
Los verdaderos responsables hoy son diputados que se cambiaron del rojo al azul o al verde, expertos en economía, fieles al modelo neoliberal aplicado al patio vecino, algunos laureados con sendos doctorados y el principal de ellos hasta resultó Nobel…
Sus otros hijos son los que se quedaron en esa edad infantil -cretinos- incapaces de superar sus propios traumas yde enfrentar su responsabilidad en el hecho, regodéandose en el mantra: “2 de Octubre, no se olvida”.
Ojalá también recordemos siempre el 1968 COMPLETO, porque el que NADA conoce de la Historia, condenado está a repetirla.
Compañero Poeta (hermoso, hermoso comienzo):
Cuántos puntos sobre cuántas íes!!
Es interesante todo lo que dices, me sentí especialmente sacudida por lo del sistema inmunológico, jamás lo había visto así.
Después de tantos años pareciera que pudieran caber todas las reflexiones en este asunto, así sean descarnadamente frías y pragmáticas como la tuya, lejos ya de la emotividad.
Pese a que seguramente también habría, como en todo, quienes seguían la senda trazada por los de adelante, también había una búsqueda de otras rutas ideológicas, otras formas de confrontar una realidad, de ser parte del humanismo que en ese tiempo parecía afianzarse como alternativa a una mediatización que hoy se sabe, demoledora.
Y que sigue siendo una constante en muchas personas que se niegan a mantenerse pasivas ante las decisiones de los que detentan el poder económico o político, por eso el reconocimiento y el reflejo en esos jóvenes que parecen perpetuar con su muerte y desaparición, la lucha por la reivindicación del ser humano.
Quizá es una ensoñación que aún no aprendemos a soslayar.
Muchas gracias por tu comentario.
Lalinsky, encontré este video:
http://video.msn.com/video.aspx?mkt=es-mx&vid=0a6ec145-a978-42ea-ba9c-207e417f8b75&fg=rss
@Malbicho:
Se me ha puesto la carne de gallina con el video. Independientemente de lo que buscaran esos jóvenes (”soñaran”, me parece más correcto), es triste ver morir gente de esa manera. Y más triste aún cuando son inocentes (con “I” o con “P”). Siempre he pensado que hablando de idealistas sólo hay una clase, e históricamente suelen ser las víctimas de sus propios ideales o de otros que saben sacarle partido a los sueños ajenos.
Lalinsky:
No puedo estar más en desacuerdo contigo… podría concederte algo en cuanto a que quienes murieron eran inocentes, no con “p”, como dices. Pero en donde sí me parece que suenas a abogado del sistema es en donde te lanzas diciendo que:
“… los verdaderos responsables del meollo de todo este asunto no estuvieron en el Gobierno Mexicano; éstos fueron títeres actores que utilizaron una de las atribuciones de todo gobierno que consiste en la represión…”
¡Qué bárbaro! ¿Así que por ti está bien que te repriman? ¿Que te canturreen que eres más libre que cualquier ciudadano francés, mientras no hagas comentarios incómodos? Uy… pues qué manera tan curiosa de ser libre.
Entonces para ti si alguien te asalta en la calle y te dispara, la culpa es tuya por andarte atravesando en el camino del señor ladrón, ¿no?
Discúlpame, pero me parece que andas muy perdido. ¡Ah!, y los gobiernos no tienen como RECURSO la represión. Y si insistes en lo contrario, dime en qué artículo de la Constitución dice que el gobierno tiene derecho a reprimir, asesinar, encarcelar sin pruebas, torturar y desaparecer a quienes no estén de acuerdo con él. Y aunque, según tú, todos los gobiernos lo hagan, eso no lo convierte en algo permisible, mucho menos correcto; muchísimo menos, plausible.
No sé tú, pero yo tendría muchos menos problemas en dejar que el gobierno vacune a alguien de mi familia en comparación con los que tendría con dejar que lo llene de balas, o que lo “pierda” para siempre en una inmunda celda de una remota cárcel por tener el atrevimiento de contradecir a los “patroncitos siñores del gobierno”.
En fin, me parece que hay que ubicarse más, y tener cuidado con las comparaciones que se hace y con la clase de alimañas que se defiende.
Y lamento tener que repetir de nuevo que si creen que eso ya se acabó, necesitan ver de nuevo con más cuidado.
Saludos a todos
Prof,
No te puedo contestar sin antes ver cómo reaccionas a estas palabras…
@elProf:
No, no se ha acabado, ni se acabará, por lo menos en el futuro mediato. Soy (o pude haber sido) hijo de la generación que sufrió la matanza y tuve la suerte (o la desgracia, como se le quiera ver) de crecer rodeado de anécdotas vividas en carne propia, de hermanos, primos, tíos o padres presos, torturados, desaparecidos. La memoria histórica, como la llama Lalinsky, me tocó bastante cerca y sólo la eventualidad de provenir de una familia de provincia (Jalisco) me libro de un contacto más cercano con la sangre de Tlatelolco.
Creo que el problema no es tanto la memoria sino lo que hacemos con ella. La memoria, lo sabe todo el mundo, es el más maleable de los materiales. A 40 años de todas esas muertes, yo sólo tengo un par de libros, algunas entrevistas, recortes de periódicos ajenos y algunas confidencias contadas entre bastidores.
Bueno, mi intención era agradecerte el comentario, y me ha salido un discurso sensiblero.
Saludos
Andrés:
Gracias por el comentario.
Y por desgracia, tienes razón, esto no tiene visos de acabar. Apenas hoy en La Jornada http://www.jornada.unam.mx/2008/10/14/index.php?section=sociedad&article=038n2soc se presentó un artículo sobre la tortura a que fue sometido un habitante de Xoxocotla por el haber cometido el crimen de “parecer maestro” (¡¡¡!!!). ¡Joder!, dirían mis amigos ibéricos.
Y esto no es un “hecho aislado”, sino un “modus operandi”, un caso más en la larga retahila de abusos policíacos y militares que pasa por Zongolica, Culiacán, Atenco, Oaxaca y todos los otros de los que no nos hemos enterado.
Si fuera un poco más iluso, diría que el gobierno debería responder por ello… por eso no lo digo.
Lalinsky:
No entendí a qué palabras te referías.
MalBicho:
Buen artículo… aunque estoy comenzando a pensar que tengo que dejar de leerte, porque despiertas mi lado radical ;)
Andrés: a mi también el video me impactó mucho, en especial cuando se ve llegar la formación de soldados, pues se alcanza a ver como llega a romper la cotidianeidad y la rutina de las calles aledañas a la plaza, un tanto ajenas todavía al mitín y a los hechos por suceder; son calles por las que llego a pasar todavía, y me causó un sentimiento de opresión reconocerlas; también yo crecí con la memoria histórica de este suceso muy cercana, mi padre tuvo una participación directa, pero no del lado de los estudiantes, por el contrario, fue un empleado gubernamental que colaboró con la represión, y su versión hasta el final de sus días continuó siendo que habían ayudado a frenar la invasión del comunismo en el país.
Gracias, elProf; y ojalá no cumplas ese propósito pues ya de por sí tengo pocos lectores -je-; Lalinsky no necesita defensores y no es mi intención hacerlo, sólo quiero agregar lo que yo entendí -o me dió a pensar- de su comentario: la represión es un recurso (legalizado, o no) que el gobierno utiliza para defender sus intereses, dudo que él la esté legitimizando, sólo expone la verdad contundente de que es usada, tal como tú nos ejemplificas ahora, y que incluso, a veces lo hacen convencidos de que es lo correcto. Y precisamente por lo que tu mismo expones -que no es una realidad superada- es que surge esa sensación de que fueron pérdidas inútiles por una lucha condenada al fracaso desde su inicio
aunque como muchos pensamos, las verdaderas luchas perdidas son las que no se emprenden
que bonito es Tlatelolco en diciembre.
@malbicho:
Cuando era estudiante, tenía una buena amiga que vivía en los edificios de Tlatelolco y en una ocasión nos reunimos a hacer un trabajo. Su padre vivía ahí desde niño, y recuerdo que nos asomamos a la ventana y nos contó, con lujo de detalle, cómo fue que sucedió todo, pues él lo vió. Terrible. Es tal vez la historia más aterradora que he escuchado. Menos de un mes después de eso, vino el temblor y el edificio de mi amiga se cayó por completo. Por fortuna estaban de vacaciones y ningújn mimebro de la familia sufrió ningún daño. Recuerdo haber pensado que estaba bien que se hubieran caído los edificios, pues todavía estaban manchados de sangre y de gritos y del dolor que antecede a la muerte. Pero después me di cuenta que nada puede borrar los recuerdos.
@El Prof:
Caramba, pues qué triste es que estemos de acuerdo en esto. Eso quiere decir que tal vez sea cierto que vivimos en un país donde valen tan poco las garantías individuales. Qué terrible.
Andrés:
Hasta la fecha es imposible estar en la Plaza de las Tres Culturas sin imaginar como habrá sido estar ahí en esos momentos; yo he estado incluso en mitines conmemorativos, y es una pena aceptar que muchos de los que van no les interesa el motivo sino el grupo de rock que se presenta o el desmadre que se puede armar, me tocó incluso ver como bajaban entre silbidos y botellazos a uno de los del movimiento original, que iba a decir un discurso en honor de las víctimas, para que ya tocara Santa Sabina. O ver como aplaudían a los que rompían los ventanales de Banamex durante una de las marchas. Por esto mismo es necesario reafirmar lo injustificable y lo grave de la represión, estoy de acuerdo con Lalinsky en que lo más pertinente es preguntarse ¿qué buscaban?, quizá a algunos nos parezca tenerlo claro, y aún así sigue siendo necesario cuestionárnoslo para no perder su dimensión.
También, como dice Eustolio, Tlatelolco sigue siendo mágico y lindo, y no sólo en diciembre.