México, D.F.; a 19 de septiembre de 1985

…avancé entre las aceras levantadas, quebradas. Rotas. Como la tranquilidad, la rutina y la calma. Pero no se supo nada hasta que las baterías hicieron funcionar la radio portátil, enterándonos de que en el centro de la ciudad se vivía una verdadera tragedia. Las noticias eran alarmantes. Las imágenes lo fueron peor. Restablecido el servicio eléctrico, la televisión nos golpeaba con escenas de una ciudad herida, de una ciudad mutilada. Gente emparedada entre bloques de cemento, fugas de gas que aumentaba el riesgo de las labores de rescate, saqueadores que aprovechaban la confusión robando los pocos bienes en buen estado. El Hotel de México, el Cine Regis, el Centro Médico, los foros de Televisa, los edificios de la Unidad Tlatelolco,… convertidos en acordeones de concreto, humeantes y polvosos. Y el número de muertos. Cantidades inconcebibles de cuerpos aplastados, desarmados. Y poco a poco, tímidas y prudentes, las cifras de los que lograron sobrevivir…

TESTIMONIO
La pregunta “¿Dónde te agarró el temblor?” se volvió un lugar común con el que pueden iniciarse largas conversaciones. Todos tenemos una anécdota que contar, un recuerdo, una reflexión. Hace poco una amiga me sorprendió con su testimonio: circulaba en la av. Manuel González cuando el automóvil comenzó a sacudirse, el tráfico se detuvo por completo, como si un botón de “pausa” hubiera sido activado; por un breve instante dominó el silencio, para enseguida dar paso al sonido de los edificios quebrándose, a los indescriptibles gritos de dolor, al impacto de los cuerpos estrellándose en el suelo, los cuerpos de quienes desesperados, desesperanzados, preferían arrojarse al vacío en busca de una muerte menos dolorosa; fueron las últimas imágenes que logró observar antes que una espesa nube de polvo le eclipsara por completo la visión; entonces ya sólo pudo escuchar el ruido de fondo: el estruendo que la acompañó durante mucho tiempo ambientando su sueño intranquilo.
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Escrito el Viernes, 19 Septiembre 2008
Autor: malbicho
Etiquetas: Terremoto de Ciudad de Mèxico, testimonio
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Muy cierto el hecho de que ese día marcó un parteaguas para todos los citadinos, la pregunta que mencionas y que se volvió común entre todos, la claridad y la sencillez de tu relato, concentrando brevemente el impacto de uno de tantos habitantes de esta golpeada ciudad.
Felicidades, Malbicho, has entrado con el pie derecho
En hora buena y felicidades Malbicho, por este nuevo espacio, en el que se que aportaras esa claridad y fluidez en tus letras que tanto me agrada.
Es un tema fuerte, que mueve fibras interna, saca a flote sentimientos y miedos. Y que a mi en lo personal me marca y recuerda mi despertar de una prolongada infancia y el compromiso ante la sociedad a la que pertenezco, en esa lucha diaria contra la indiferencia.
Nadie podra olvidar nunca ese terrible día.
Felicidades Malbicho.
yo tenía 4 casi 5 años y donde vivía no se sintió tan fuerte, mis recuerdos son más como un par de fotos .Va a ser difícil para mi dejar de pensar en este blog como el blog de Andres
Recuerdo ahora con tristeza aquella manana; dormia yo en mi humilde cama q alguna vez fue sillon,(creo) y la sacudida trepidatoria me desperto,fue fuerte eso si,sali y vi un mundo de confusion por todos lados,la luz se fue y el miedo era grande,la incertidumbre mas, tenia q ir al CCH ese dia en la tarde,falte.
Al dia siguiente en la estacion de autobuses de el metro Rosario estando en el camion esperando q saliera ,este comenzo a balancearse en extrania forma,el chofer penso q lo estaban empujando pero no, era otro fuerte telurico movimiento.
Hubo zozobra,recuerdo q ese fin de semana fui a bobear al centro y vi muchos edificios tirados o a medio caer, recuerdo aquel dulzon aroma,el mugroso olor a muerte,triste en verdad.
Malbicho excelente post,tema de memorias y dolores,regia descripcion y recibe un afectuoso abraxo payaxo desde San Francisco California.
Gisela, Jaspo, Gaby, Payaxo… mil gracias, es muy gratificante para mì leer sus comentarios
Jiff, el blog sigue siendo de Andrès, yo sòlo soy un insecto invasor que se colò por debajo de la puerta -je-
saludos atentos
Buen comienzo malbicho. No recordaba que hoy es el aniversario del terremoto. Afortunadamente no estuve allí, pero recuerdo las noticias, creo que eso impactó a todo el mundo.
es el primer blog al que entro por invitacion, pero el caracter sencillo sin perder la profundidad asombra maravillosamente, este articulo es una gran bienvenida a quien se acerca a conocer la literatura de la red. Felicitaciones por su nuevo integrante.
ooops, el anterior es el comentario de una persona muy cercana a mí, hecho desde mi propio equipo, (que quedo ya con mi nick fijo) y que por error no reparó en ello, por favor no crean que me estoy tirando piropos yo sola
gracias Nadie por tu amable opinión
Bienvenida Malbicho!
a mi me agarro zurrando, de verdad; me espante y gracias a Dios no nos pasó nada, pero el susto estuvo bueno.
Pues yo tenia 8 dias de nacido, asi es cada año yo celebro cuando muchos recuerdan a aquellas personas que se fueron el 11 de Sepiembre aquella fecha inolvidable para muchos Estadounidenses y demas personas… y seas quien seas malbicho suerte :D
gracias Eustolio; aunque parezca broma, por haber ocurrido muy temprano en un dìa hàbil, a muchas personas que se alistabana para ir a trabajar o estudiar, les sucedieron situaciones similares a latuya.
tambièn muchas gracias Javier, es cierto, tu festejo coincide con el luto estadounidense y el chileno, como seguramente tambièn sucede en el dìa 19, y a partir de este año, el 15 de septiembre tambièn serà una conmemoraciòn tan festiva como luctuosa para nosotros los mexicanos