6 errores comunes en la alimentación infantil

No toco temas de nutrición con frecuencia, pero hoy he decidido hacer una excepción ya que me ha parecido un artÃculo muy interesante. A quienes tienen hijos o a quienes los van (vamos) a tener, podrá serles de utilidad.
Harriet Worobey es la Directora de la división de Ciencias Nutricionales en la Universidad Rutgers y menciona en un artÃculo de The New York Times que los niños suelen tener una etapa en la que rechazan todos los alimentos nuevos. Muchos padres se dan por vencidos ante la determinación del niño, que se resiste a comer otro tipo de alimentos además de los ya conocidos.
─Pienso que los padres sienten que su trabajo es hacer que los niños coman algo, pero en realidad su obligación es proporcionarles una variedad de alimentos nutritivos y hacer que los niños tengan contacto con ellos.
He aquà una lista de los 6 errores más comunes que cometen los padres, en lo que se relaciona con la alimentación de sus hijos.
1) Impedir que los niños entren a la cocina.
Es lógico pensar que la cocina es un lugar peligroso para los niños. Hay cacerolas con aceite o lÃquidos hirviendo, cuchillos y aparatos eléctricos, pero se ha comprobado que los niños que se involucran en la preparación de los alimentos están más dispuestos a probarlos.
2) Presionarlos para que prueben los alimentos.
Por lo general, es necesario presionar a los niños para que prueben algunos alimentos. Sin embargo, se ha comprobado que la insistencia de los padres hace que, de hecho, los niños rechacen esos alimentos. Lo mismo sucede cuando se les ofrecen premios por comer algunos platillos, pues los niños suelen poner dichos alimentos en la categorÃa de que “son tan malos que deben premiarme para que los coma”.
La mejor conducta es animar al niño a que pruebe el alimento y no molestarse si el niño lo rechaza y no elogiarlo si lo come. En ambas circunstancias los padres deben mostrarse neutrales.
3) Mantener los alimentos que le gustan lejos de su alcance.
Si los padres ponen algún alimento fuera del alcance del niño, éste automáticamente lo deseará más. Para comprobarlo, un grupo de investigadores puso cierto alimento en platos, al alcance del niño y en otro grupo de niños los pusieron en frascos cerrados, fuera de su alcance.
Cuando les permitieron comer la cantidad que desearan, los niños que habÃan estado con el alimento en frascos cerrados comieron hasta cuatro veces más que aquellos niños que siempre habÃan tenido acceso a dicha comida.
La mejor estrategia es no llevar a casa golosinas poco nutritivas y permitir que el niño tenga libre acceso a los alimentos, para que elija por sà mismo.
4) Hacer dieta frente a los niños
Los hijos tienden a adquirir los hábitos alimenticios de sus padres. Si el padre o la madre están siempre preocupados por los alimentos que pueden hacerlos ganar peso, dichas conductas serán adoptadas por lo niños, quienes adquirirán entonces nociones erróneas respecto a lo que es una alimentación nutritiva. Además, se ha comprobado que los hijos de padres preocupados excesivamente por el contenido calórico de los alimentos tendrán mayores posibilidades de padecer trastornos de la alimentación tales como bulimia y anorexia.
5) Servir vegetales “aburridos”
Muchos padres dan a sus hijos vegetales hervidos, que a los niños suelen parecerles poco apetitosos. Es una buena estrategia añadirles un poco de mantequilla, aderezos o queso, lo cual mejorará muchÃsimo el sabor y ayudará a que el niño se aficione a las verduras.
6) Darse por vencidos.
Muchos padres se dan por vencidos demasiado pronto. Se ha comprobado que a veces es necesario hacer 10 ó más intentos para que un niño acepte un alimento nuevo.
Es importante, también, usar los “Puentes Alimenticios”. Si un niño gusta, por ejemplo, de las habas, es una buena idea seguir con garbanzos, chÃcharos o alimentos parecidos ya sea en la consistencia, el sabor o, incluso, el color. Poco a poco, se irán expandiendo los gustos alimenticios e, incluso, el niño podrÃa elegir en el supermercado aquellos alimentos que desea consumir.
Lo más importante de todo es que los padres tomen el asunto con tranquilidad. Unos padres demasiado ansiosos por la comida transmitirán dicha ansiedad al niño que puede desarrollar conductas anormales hacia la alimentación o usar esto para controlar a los padres.
►¿Te ha gustado? SuscrÃbete a Tecnocultoâ—„
Escrito el Miércoles, 17 Septiembre 2008
Autor: Andrés Borbón
CategorÃa: Medicina
Etiquetas: Medicina, Nutrición
Anterior: Jugando con la electricidad estática
Siguiente: La mujer con las piernas más largas se encuentra con el hombre más pequeño del mundo










Una prima mÃa estuvo unos meses alimentándose en exclusiva de salchichón y petit-suisses porque era lo único que querÃa. Por supuesto, culpa de la madre.
@Yo misma:
Las madres a veces maltratan de tanto amor.
La paternidad, ese privilegio del amateur, sólo se cuenta con buenas intenciones y consejos de otros amateurs que ya tuvieron dos o tres vÃctimas