
El nombre es una especie de homenaje al médico y diputado Joseph Guillotin (1738-1814). Sin embargo, él no inventó este terrible aparato para cortar cabezas, que se había usado desde muchos siglos atrás. En realidad, Guillotin sólo sugirió su regreso durante la Revolución francesa, por ser un método eficaz para ejecutar a humanos. El aparato sirvió para decapitar a 2,794 “enemigos de la Revolución” en París.









{ 1 comment }
esta imagen funcionaría mejor como una metafora de lo que actualmente le está haciendo el dolar a nuestro país y a nuestro poder de adquisición…
PerroZombie ha escrito recientemente en su blog… Inglourious basterds
Comments on this entry are closed.