Mucho se habla de la individualidad, de que somos únicos, irrepetibles y de que cada uno de nosotros debe buscar su camino, aún cuando esto implique romper con los moldes.
La verdad es que “el diferente” es aquella persona que simplemente ha elegido un molde distinto, pero que aún sigue ciertos patrones, tendencias y convencionalismos.
En el video, vemos cómo la presión social consigue hacer que los cándidos sujetos que entran al elevador imiten los comportamientos de los demás. Los otros tres pasajeros son actores que cambian de posición al mismo tiempo y “obligan” al otro a seguir sus pasos.
Si eres de los que dicen “Yo soy diferente“, piénsalo de nuevo.



