He aquí una silla para todos aquellos que se interesan en saber su peso bajo cualquier condición. Ideal para sentarse en ella durante una comilona o banquete y ver cómo poco a poco nuestro peso se va incrementando. Seguro que para cuando lleguen los postres y el café estaremos tan deprimidos que dejaremos el plato intacto.
Nota: No apto para bulímicos, anoréxicos o aquellos que sucumben a los atracones. Ellos tienen ya sus propios instrumentos de tortura y una silla de estas sólo empeoraría las cosas.




