Dos videos donde se demuestra que las credenciales de prensa no son ninguna garantía, y menos en un territorio en guerra.
En el primero, una periodista está hablando a la cámara cuando es repentinamente alcanzada por una bala.
El segundo: Unos periodistas viajan en un automóvil cuando comienzan a dispararles. El camarógrafo, que va en asiento posterior, capta todo con la cámara. Es impactante ver la forma en que las balas rompen el parabrisas, perforan el techo y se impactan contra los asientos.
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