
Leo en Microsiervos que, en el Reino Unido, un Piper bimotor tuvo un desperfecto eléctrico y era incapaz de comunicarse con la torre de control. Llevaba cinco personas a bordo y el piloto consiguió llamar por medio de un teléfono celular al aeropuerto. Sin embargo, la recepción era mala y la llamada se cortaba constantemente, haciendo imposible toda comunicación efectiva.
Uno de los operadores de la torre de control halló la solución: Dar las instrucciones para el aterrizaje mediante mensajes de texto. Finalmente, el avión pudo aterrizar sin grandes contratiempos, a pesar de que el tren de aterrizaje tuvo que ser bajado de forma manual.



