
Un dato dramático y alarmante de Médicos sin Fronteras: El 90% de los niños nacidos en al África subsahariana son seropositivos, y la mitad de ellos mueren sin tratamiento antes de los dos años.
El sobrecogedor informe coincide con la celebración, en México, de la Conferencia Internacional de SIDA, un evento al que acudió el expresidente de los Estados Unidos Bill Clinton y en cuyo foro instó a los responsables de las instituciones responsables a mantener bajos los costos de los medicamentos para tratar esta enfermedad. Se necesitan, dijo, un 50 por ciento más de recursos económicos para que el abasto de fármacos se mantenga.
El dato es impresionante y triste a la vez. No dudo que haya gente con buenas intenciones, pero me parece que será bastante complicado resolver este problema en las condiciones actuales, ya que no se trata de prevenir (lo cual es barato) sino de tratar a los millones de infectados, algo que resulta costoso, que precisa de una infraestructura de la cual se carece y que requeriría no sólo de la voluntad, sino del aporte de muchos miles de millones de dólares por parte de los responsables.
Una vez más, los más pobres son quienes llevan la peor parte.



