
Como siempre que leo algún artículo de Papel en Blanco, hoy me encuentro con un excelente texto sobre la oculta biblioteca pornográfica de Franz Kafka, el autor de novelas como Metamorfosis y El Proceso, entre otras. No voy a resumir aquí el artículo de Paolo Fava, que él dice las cosas mejor que yo. Ésta es una invitación a leer su artículo, bastante claro y que orilla a pensar en Kafka como un ser humano más. Fava dice que las revistas ilustradas (no son fotografías) que guardaba Kafka en un clóset bajo llave no lo hacen humano, sino convencional. Coincido sólo en parte, porque para muchos (me incluyo), Kafka tiene una estatura literaria que lo separa de otros ejemplares “humanos”. Será por admiración, por ceguera o por la costumbre de mitificar a los muertos ilustres, pero a veces hacen falta cosas como ésta para sentir que en verdad habitamos el mismo espacio que transitaron esos gigantes.



