Baños para niños transexuales

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by Andrés Borbón on 5 August, 2008

in Medicina, Noticias, Sorprendente

Toilet Sign

En una escuela de educación secundaria de Tailandia hay un letrero como el que se ve en la fotografía y que está destinado a los niños transexuales (aunque sería más apropiado llamarlos “niños con trastorno de identidad de género”).

La escuela se encuentra en Kampang, una pequeña población rural en el noreste de Tailandia. La región es muy pobre, y la mayor parte de los niños son hijos de granjeros.

El director de la escuela, Sitisak Sumontha, dice que entre el 10 y el 20% de los niños (varones) expresan el deseo de ser niñas. Dichos alumnos eran molestados constantemente por los otros niños cuando usaban el baño destinado a los varones. Por lo tanto, comenzaron a usar el de la niñas, pero ellas no se encontraban cómodas con dicha situación, por lo que la escuela decidió construir un baño especial donde colocaron un letrero en el que se muestra una imagen donde la mitad pertenece a un niño y la otra a una niña.

Es realmente sorprendente el elevado número de niños con esta condición.

¿Qué tan frecuente es este problema?

Por lo general, se sabe que los varones con trastorno de identidad de género oscilan entre 1 en 2,900 a 1 en 100,000, dependiendo en dónde se haya hecho el estudio. El primer valor (1 en 2,900) se obtuvo de un estudio hecho en Singapur, mientras que el segundo (1 en 100,000) fue obtenido en Estados Unidos. En Europa, los valores oscilan entre 1 en 20,000 a 1 en 45,000.

También se sabe que son mucho más frecuentes los varones transexuales que las mujeres transexuales. La proporción es, aproximadamente, de 3-4 a 1. Eso quiere decir que por cada mujer transexual existen 3 ó 4 varones con el mismo problema.

¿Cómo identificarlo?

Por lo general el individuo con Trastorno de Identidad de Género presenta el deseo repetido y constante de ser del sexo opuesto.

En los niños es habitual el trasvestismo (vestirse con ropas del otro sexo). Además, tienen fantasías de adoptar el rol del otro sexo, el deseo de participar en los juegos y los pasatiempos del sexo opuesto y la preferencia por compañeros del sexo opuesto. Los niños, por ejemplo, pueden tener la impresión de que el pene y los testículos son horribles, que sería mejor no tener pene o la aversión a los juegos violentos o los juguetes, juegos o actividades propias de los niños. En las niñas existe el rechazo a orinar sentadas, sentimientos de deseo por tener un pene y rechazo a la menstruación o al crecimiento de los pechos.

En los adolescentes y los adultos, existe, como en el niños, el firme deseo de pertenecer al otro sexo, ser considerados del sexo opuestos y recibir el trato que está destinado al otro sexo, además de que desean experimentar las reacciones y sensaciones típicas del sexo opuesto. Suelen intentar diversos métodos para eliminar las características sexuales propias y buscan tratamientos hormonales y quirúrgicos para modificar sus rasgos sexuales.

Fuente 1

Fuente 2

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