
Hace algún tiempo, escuché hablar de una plataforma llamada webruner, cuyo objetivo era convertir las páginas web en aplicaciones independientes. Creo que no tuvo mucho éxito, pues no prosperó, por lo menos no con ése nombre.
Hace unos días, leí sobre Prism, la continuación de dicha iniciativa y me interesó mucho lo que vi. En un principio no entendí muy bien cómo era que funcionaba, pero poco a poco comprendí.
Prism es una aplicación (que puede descargarse independientemente o como una extensión para Firefox, que convierte una página web en una aplicación independiente del navegador. Así pues, podemos abrir Google Reader con un click y mantenerlo desligado del navegador.
Pero Prism aspira a más. Mozilla está trabajando activamente para dotar a Prism de una interfaz propia, con la capacidad de tener soporte offline y efectos 3D. Por el momento, la aplicación corre tal y como si la tuviéramos en una pestaña del navegador. Puede ser lanzada desde un ícono en el escritorio, en el menú de inicio o desde la barra de inicio.
El consumo de memoria es muy semejante al que se tendría si la corriéramos en el navegador, con la ventaja de que no es necesario mantener abierto Firefox todo el tiempo.
Suena interesante, y seguro que pronto lo será más.




