Ahí les va la historia (vayan directo al video si nos están de humor para bobadas):
Desde que me levanté, muerto de sed y con unas ganas terribles de… bueno, de aquello, apareció uno de esos dolores de cabeza que desde los primeros momentos sé que van a convertirse en una migraña de proporciones brutales, así que me tomé un gramo completito de metamizol, esperé a que me dieran agruras y cuando éstas hicieron su aparición, abrí un sobrecito de Pepsane y me tragué la pasta azulosa que tiene todo el aspecto de sangre alienígena: Babosa y burbujeante.
La migraña no desapareció del todo, y el ardor de estómago tampoco. Un par de horas después, me sentía un poco mejor pero mi mal humor había escalado hasta parecerse al de Pitufo Gruñón, el Grinch o, cuando menos, Godzilla. Aunque, pensándolo bien, Godzilla es más simpático que yo cuando estoy de malas.
Como no tenía ganas de escribir una sola palabra, me puse a revisar mis fuentes. Cada dos por tres, soltaba una palabrota y cuando vi este video en about:blank, pasé a la siguiente fuente sin piedad, ignorándolo olímpicamente (puedo ser un monstruo sádico cuando me lo propongo). Sin embargo, sentía cosquillas en la memoria, pues aunque soy cruel, despiadado y muuuy malo, casi lloré cuando vi la película de Nemo, así que regresé al video y, por primera vez en el día, sonreí.




