
El chico que ven en las fotografías se llama Rick, vive en Montreal (Canadá) y está en proceso de convertirse en un zombie (por lo menos así parecen indicarlo sus tatuajes). Ha gastado más de 4 mil dólares canadienses y ha pasado por innumerables horas de dolor para conseguir su objetivo.
En el site Bizarre le han hecho una extensa entrevista, y resumo algunos de los puntos más relevantes… o por lo menos aquellos que más me sorprendieron a mí.
El objetivo de Rick es convertirse en un cuerpo en descomposición mediante los tatuajes y son, también, un tributo a las películas de terror, que él ama. Cuando Rick era niño, le fascinaban las Tortugas Ninja. Quería convertirse en una y vivir en las cloacas, pero después se obsesionó con los zombies y deseó convertirse en uno. Considera sus tatuajes como una celebración del arte de la obscenidad y lo macabro.
Lo primero que se tatuó fueron las manos, a pesar de que le advirtieron que si alguna vez deseaba conseguir un trabajo eso lo haría mucho más difícil. Dice que ahora que lleva algún tiempo con los tatuajes, apenas se da cuenta de que están ahí, pero que es difícil estar satisfecho con los resultados y que está considerando modificarlos para hacerlos parecer más sangrientos, con algunos insectos y gusanos brotando de algunos lugares.
Cuenta que su madre se decepcionó terriblemente cuando se tatuó las manos, argumentando que así jamás sería capaz de obtener un trabajo decente, pero que con el tiempo se ha vuelto más abierta al respecto y que, incluso, lo apoya. Rick piensa que ella finalmente se ha dado cuenta del objetivo artístico de lo que está haciendo con su cuerpo. Por lo general, obtiene reacciones muy dispares de la gente que se encuentra en la calle, desde los que se burlan y hacen bromas sobre el Halloween hasta aquellos que realmente gustan de su aspecto.
Sin embargo, Rick dice que aún faltan muchas cosas por hacer con sus tatuajes. Quiere terminar el trabajo en el cerebro que está delineado en su cráneo, añadirle más color hasta que parezca carne de hamburguesa. También piensa colocarse algunos tornillos en el hueso dibujado y hasta ha considerado tatuarse los ojos para que no quede una sola parte blanca en ellos y se conviertan en dos agujeros obscuros, pero que esperará hasta saber si los tatuajes en el ojo son una cosa segura y no hay riesgos. También piensa terminar los tatuajes en la parte interna de sus brazos, definir mejor la forma de las costillas y añadir músculo desgarrado y gusanos.
Algunas de las modificaciones más extremas que planea son: Remover la punta de su nariz y, probablemente, pedir a un cirujano que extirpe las orejas para que su cabeza parezca un verdadero esqueleto. Además, planea cortar la lengua por la mitad como la de una serpiente y afilarse los dientes e, incluso, hacerse tatuajes en los genitales con cucarachas y gusanos.
Finalmente, Rick dice que desde que decidió practicarse los tatuajes su vida ha mejorado notablemente. Se describe como el tipo de persona que estaba irritada contra todo y contra todos, pero que ahora disfruta mucho más la vida, y que los tatuajes han sido parte de ello, que conoce gente todo el tiempo y que tiene muchos amigos, el tipo de gente que uno no pensaría que se relacionaran con alguien como él.

(Número de Fotografías: 18)
















Fotos: Bizarre



