Leroy Schad, de Kansas (EU), es un individuo de 72 años que tiene cargos por delitos sexuales contra una niña de nueve años y un niño de 11. Hizo un trato con la corte y se confesó culpable de cargos menores y con ello se eliminó la necesidad de un juicio (y el criminal no fue a la cárcel). Se llevó, además de una multa económica, una medida disciplinaria de la que jamás había escuchado hablar.
El juez de distrito Ron Svaty ordenó que colocara signos de advertencia en su auto que dijeran: “Sex Offender in This Car” (Criminal sexual en este auto). El juez, además, le impuso un arresto domiciliario y cinco años de libertad condicional.
Ahora, Schad ha apelado a la decisión del juez y dijo que sabe que merece un castigo, pero que la pena impuesta por el juez le parece excesiva.
Desde mi punto de vista, éste abusador de menores se merece un castigo que no me atrevo a describir aquí.



