La señora Hedviga Golik se hizo una taza de té y se sentó a mirar un poco de televisión en su casa de Zagrev, Croacia. Desafortunadamente, murió. Esto sucedió en 1966.
La mujer acaba de ser hallada, 42 años después, en el mismo lugar donde murió.
Lo más absurdo de todo es que Hedviga fue reportada como desaparecida, pero por alguna razón a nadie se le ocurrió echar un ojo a su departamento. Al parecer, sus vecinos simplemente pensaron que ella se había mudado y fue hallada finalmente cuando la policía entró al lugar para saber quién era el dueño del lugar.
El portavoz de la policía dijo: “Cuando los oficiales entraron, dijeron que fue como internarse en un lugar congelado en el tiempo. La taza de la que ella había estado bebiendo té se encontraba aún en la mesa, cerca de la silla en la cual ella estuvo sentada y la casa estaba llena de cosas que nadie había visto en décadas. Nada fue perturbado durante todos esos años, aunque había más que una cuantas telarañas en el lugar“
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