Esta es una taza con seleccionador de bebidas. Basta dejar al descubierto las opciones adecuadas y entregársela al mesero o al personal de la cafetería. Claro, eso si en verdad nos molesta hablar con los demás, nos encontramos afónicos o somos mudos.
Pensándolo un poco mejor, debería tener otro anillo más con dos opciones: “Gracias” y “¡Eso no es lo que pedí!”.



