Máquinas de ejercicio de principios del siglo pasado

by Andrés Borbón on 16 June, 2008

in Curiosidades, Fotografía

Hacer ejercicio en una máquina destinada a tal propósito es, la mayor parte de las veces, bastante aburrido. Son muy pocos los que perseveran, y muchos los que nos damos por vencidos demasiado pronto. Por lo general, las bicicletas fijas, las caminadoras y esos horrendas máquinas modernas de tortura que pretenden hacer que nuestro abdomen se vea como el de Brad Pitt, terminan arrumbadas en el desván, el sótano o en el camión de la basura.

Al parecer, el primer gimnasio equipado con máquinas de ejercicio mecánicas fue construido por el médico sueco Gustav Zander a finales del siglo XIX. Todas estas máquinas (y las actuales también) tienen la finalidad de imitar una actividad natural, como correr, nadar, trepar, saltar, remar, etcétera.

Sin embargo, el verdadero éxito de estas máquinas llegó cuando comenzaron a aparecer en el mercado norteamericano el cual es, hasta nuestros días, el principal consumidor de este tipo de artefactos.

Lo que me mató de risa al ver estas fotografías fue que estos gentlemen se montaban en los aparatos con traje de tres piezas. Hasta la mujer que usa una de esas máquinas que le revuelven a uno la panza y la hacen parecer un flan en terremoto, trae puesto un vestido como si fuera a una recepción.

Por lo menos se quitaron el sombrero.

The Origins of Cybex Space

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