Hoy supe lo que es la envidia.
Cory Doctorow, uno de los editores de Boing Boing, arteramente nos presume su nuevo teclado, uno de esos que se han dado en llamar “steampunk” para referirse a su aspecto viejo, mecánico, muy al estilo de los tiempos en que las locomotoras de vapor prevalecían.
Lo compró en Datamancer, un sitio especializado en teclados de este tipo (y de otros objetos, también) que los fabrica por encargo. Doctorow especificó que las teclas tuvieran forma de lápida y, como pueden ver, fue complacido.
El que ven abajo es otro modelo, con pátina dorada, que me gusta un poco más (además de que la foto de Doctorow no es muy buena que digamos). El modelo se llama: “The von Slatt Original“
Sin embargo, creo que éste es mi preferido. Se llama: “The Sojourner”
Un acercamiento a la forma en la que están montadas las teclas sobre la base. Si guardan un poco de silencio, escucharán cómo me rechinan los dientes de envidia:
Según el infame Doctorow, la retroalimentación es excelente, muy parecido a lo que se sentiría al teclear sobre una máquina de escribir mecánica bien aceitada. Tiene, además, tres pequeños focos para indicar el encendido, el bloqueo de mayúsculas y del teclado numérico, que también es personalizable. He aquí un ejemplo:
El cable está envuelto en fibra metálica trenzada y las leyendas de la barra espaciadora quedan a discreción del comprador.
Según el diseñador, Richard R. Nagy (aka Doc; aka Datamancer), los precios oscilan entre 1,200 y 1,500 dólares y, obviamente, se incrementan de acuerdo al diseño. Envía teclados a todo el mundo y está trabajando también en laptops y monitores.



