
Hace unos días, Wired publicó una pequeña entrevista con Robert Wallace, antiguo agente de la CIA y una de las personas encargadas de diseñar y fabricar los gadgets de los agentes secretos, como aquél ingenioso (e hilarante) “Cono del Silencio”. Claro que el de la CIA sí funcionaba, mientras que el del Super Agente 86 provocaba más problemas de los que resolvía. Ha sido una de mis series favoritas de todos los tiempos. Lástima que ahora ya sea difícil verla en televisión.
Wallace acaba de escribir un libro que seguramente se transformará en un exitazo. El título es Spycraft, y en él explica los logros en gadgets para espía que consiguió la CIA en aquellos tiempos en que lo más avanzado que tenía el ciudadano común y corriente era la televisión y los radios de transistores. El libro cubre el periodo entre 1940 y nuestros días, aunque seguramente hay muchos inventos que quedarán fuera, por cuestiones de seguridad. Pero nos enteraremos de ellos en unos años
La fotografía de arriba demuestra el uso de un gato fisgón, con un transmisor cuya antena puede verse en la imagen. Claro que, como dicen en el artículo de Wired, debido a que los gatos son animales bastante poco confiables, el sistema no fue lo que se dice un éxito.
También puede verse (imagen inferior) el cigarrillo pistola, el cual disparaba una bala calibre 22 y que tenía un aspecto idéntico a un cigarrillo común y corriente, nada más que éste mataba un poco más rápido que los cigarrillos normales.
Otros inventos:
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Una libreta que se autoincendia para que nadie tenga acceso a los secretos que contiene
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Una rata muerta en cuyo interior se guardaban mensajes secretos y que estaba empapada en salsa tabasco para que los animales no se la comieran
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Una minicámara de reloj
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Un mosquito guiado por control remoto para captar conversaciones secretas y tomar fotografías.





