Hace muchos años, un hombre de un metro setenta de estatura caminó en las cercanías del lago Titicaca, en Bolivia. Ese hombre pesaba unos 70 kilos, caminaba erguido y la huella de su pie (de 29.5 cm) quedó impresa en una roca de arenisca.
Hasta aquí, nada que sorprenda demasiado, pero las cosas cambian cuando me entero de que la roca en cuestión es del mioceno, cuya antigüedad se calcula entre 6 y 23 millones de años.
Lo que choca un poco con las nociones comúnmente aceptadas es que en aquél periodo ni siquiera había seres humanos, mucho menos en América. Los investigadores bolivianos Jorge Miranda y Freddy Arce mostraron su hallazgo a otros expertos con el fin de obtener ayuda para confirmar la edad de la huella.
La piedra en cuestión es objeto de culto en la región de donde procede y los naturales la llaman “la pisada del inca”. De ser auténtico, este trozo de roca echaría por tierra muchas de las teorías sobre la evolución de la humanidad, pues se admite generalmente que los primeros homínidos existieron hace unos 3 millones de años. Y hablo de homínidos, no de hombres. Aquellos lejanos abuelos nuestros no llegaban al metro de estatura y su peso no era la mitad del que tenía el hombre que produjo esa impresión.
La huella descubierta en Bolivia es indudablemente humana.
Los académicos bolivianos se han puesto en contacto con científicos europeos con el fin de certificar o echar por tierra la supuesta antigüedad de esta reliquia.
¿Y si fuera real? ¿Cómo explicarían los científicos que hubo humanos caminando en la tierra antes de que aparecieran nuestros más lejanos ancestros? ¿Era una “humanidad” diferente a la nuestra?
Es difícil no echar a volar la imaginación.
Fuente: Hallan la huella humana más antigua del mundo



