De película: Viviendo en el aeropuerto
Eram Dar vive en el aeropuerto de Heathrow, Londres. Según ella, vivir en ése lugar es como estar en un buen hotel: Es tibio, muy limpio y nadie la molesta. Piensa que es una mujer afortunada. Duerme en el mismo lugar cada noche, si alguna otra persona no le ha madrugado con el lugar. De vez en cuando, los viajeros la miran con curiosidad, y el personal de limpieza simplemente limpia alrededor de ella, sin incomodarla en lo más mÃnimo.
Inevitablemente, esta historia me hace recordar la excelente pelÃcula “La Terminal“, con Tom Hanks, una cinta dirigida por Spielberg en la que se narra la historia de un hombre que queda atrapado en un aeropuerto después de que su paÃs fuera borrado del mapa por la guerra.
Sin embargo, lo que sucede en Heathrow no es tema de una pelÃcula. Es la vida real, y en los últimos tres meses se han descubierto a, por lo menos, 111 personas que duermen de forma permanente en el aeropuerto.
La noticia, sin embargo, deja de parecerme graciosa cuando me pongo a pensar en la vida diaria de una mujer atrapada por la necesidad y las carencias en un lugar asÃ.
Resulta curioso enterarse de la rutina de estas personas.
Eram proviene de una familia de clase media. Sus padres emigraron de Kenya a Inglaterra y fue educada sin carencias. Comenzó a estudiar leyes pero debió interrumpir sus estudios cuando le diagnosticaron psoriasis, una enfermedad dermatológica que, con el tiempo, le impidió seguir trabajando como secretaria. Después de eso, comenzaron los verdaderos problemas para ella: Su padre murió, su madre padece Alzheimer y ella perdió su empleo, acumuló deudas y fue lanzada por la policÃa del apartamento que rentaba. Sus cuatro medio hermanos tampoco ayudaron mucho, asà que terminó viviendo de la pensión que otorga el estado a los indigentes. Pronto, descubrió el aeropuerto y, hasta ahora, ha dormido ahà cada noche.
De vez en cuando, los guardias de seguridad la detectan y escoltan a Eram fuera del aeropuerto. Sin embargo, regresa unas horas después y, a decir de ella, la mayor parte del personal de la terminal aérea se hace “de la vista gorda” con los indigentes.
La mayor parte de los que viven ahà llevan buena ropa, maletas y pasan la mayor parte del dÃa haciendo “window shopping” (mirando escaparates). De vez en cuando, encuentran un periódico y lo leen de cabo a rabo para pasar el tiempo.
Eram recibe 60 libras semanales de la beneficencia, tiene un pase para utilizar el transporte público de forma gratuita y pide prestados libros, que lee ávidamente. Con el dinero que obtiene, se paga una abundante comida de pasta a la semana y el resto de los dÃas procura comer poco y lo más tarde posible, para no sentir hambre durante la noche. Tiene 42 años y, según ella, podrÃa vivir el resto de su vida en el aeropuerto.
Fuente: ‘Heathrow is my home’: Meet one of the 100 homeless people who live at the airport
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Escrito el Miércoles, 4 Junio 2008
Autor: Andrés Borbón
CategorÃa: Anécdotas, Vida
Etiquetas: Anécdotas
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Esto si que es triste, no tener esperanzas para el futuro… ¿Que pasa si se enferma?.
Es una historia muy triste en el fondo: y sobre todo porque no sé si hay alguna posibilidad de que cambie su situación.
@gaby: Pues sÃ, y ya está enferma, de hecho. Me imagino que entonces ya ni siquiera tendrÃa el aeropuerto para refugiarse. Pobre mujer.
@Yo misma: No creo que haya muchas posibilidades para ella. Por desgracia, hay pocas personas que se recuperen de una vida de indigencia.
Que lamentable situacion, es bien sabido que la realidad es mucho mas impresionante que la ficcion, dan muchas ganas de querer ayudar
Saludos
Dante
@Dante Robles: SÃ, es una situación muy lamentable. En el artÃculo original vienen algunas otras historias de estas personas, y todas son interesantes y, al mismo tiempo, difÃciles. Lástima que son tantos que cualquier iniciativa para ayudarlos es insuficiente.