Asesinos Seriales: Bruno Ludke “El Bruto”

Bruno Lüdke trabajaba como repartidor de ropa para una tintorería. Se piensa que este hombre asesinó, por lo menos, a 80 mujeres entre 1928 y 1943.
En el mes de enero de 1943 unos niños jugaban al escondite en un bosque del distrito berlinés de Köpenich cuando hallaron el cadáver de una mujer. Tras dar aviso a las autoridades, la policía Nazi se presentó en el lugar de los hechos y descubrieron que la mujer había sido estrangulada y después violada. Tras entrevistar a los vecinos del lugar, estos recordaron que por el lugar solía merodear un sujeto con ropas de obrero y que parecía tener retraso mental.
Se trataba de Bruno Lüdke, a quien le apodaban "El Tonto" y "El Bruto". Todos los vecinos lo conocían y la opinión general que había sobre él era que se trataba de un gigante bonachón. La gente lo ayudaba con ropa y comida, y dijeron que era asustadizo, tímido y que los chicos del lugar solían burlarse de él, por lo que temía a los niños.
Tras ser detenido, la policía halló manchas de sangre en su ropa. Cuando le preguntaron de dónde venía aquella sangre, Bruno dijo que era de un pollo. Y resulta que junto al cadáver de la mujer se habían encontrado plumas de pollo. Una vez más, los policías le preguntaron sobre el incidente, y el diálogo sucedió como sigue:
─Yo había agarrado el pollo, lo reconozco. La vieja estaba sentada en el tronco de un árbol y yo me acerqué.
─¿Y tú que le dijiste? ─preguntó el comisario.
─Pues, eso, que si quería… pero ella dijo que no.
─¿Y tú qué hiciste?
─La agarré por el cuello.
La policía dio por cerrado el caso, pero Bruno aún tenía mucho qué decir. Dijo que había hecho muchas otras cosas parecidas entre 1928 y 1940 en Hamburgo y Munich.
Bruno Lüdke nació cera de Berlín en 1908. En la infancia recibió un traumatismo craneal que dejó graves secuelas y que le impidió seguir estudiando e, incluso, estuvo confiando a una silla de ruedas pues durante algún tiempo fue incapaz de caminar. Más tarde se recuperó y adquirió las dimensiones de un gigante, pero las deficiencias intelectuales permanecieron para siempre. Durante su juventud cometió pequeños robos, pero una vez fue enjuiciado y se le absolvió por su condición de débil mental.
Cuando el informe de los crímenes de Bruno llegó a Himmler, entonces jefe de la S.S., éste ordenó que se investigara a fondo, ya que consideraba imposible que un retrasado mental hubiera cometido tales atrocidades durante el Tercer Reich, y había altas probabilidades de que Bruno estuviera adjudicándose crímenes que no había cometido.
Decidieron hacer una reconstrucción de los hechos y, mientras era trasladado en automóvil por el crimen que había cometido, se adentraron en el bosque de Köpenich cuando, de pronto, Bruno dijo: "los señores se han pasado de sitio". El conductor dio marcha atrás, los oficiales le quitaron las esposas a Bruno y le pidieron que indicara el lugar donde habían ocurrido los hechos. Sin dudarlo un instante, "El Bruto" de caminó entre los árboles y señaló un lugar. Después, dijo: "Aquí la encontré, aquí la golpeé, aquí la estrangulé, aquí la violé".
Al interrogarlo sobre los otros crímenes, reveló una enorme cantidad de información que no había salido en la prensa y que nadie más que las autoridades encargadas de los casos conocían.
Bruno Lüdke fue enviado a un hospital en Viena donde experimentaron con él como si fuera un conejillo de indias. Cuando terminaron con él, fue ejecutado mediante la inyección letal.

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Escrito el Lunes, 2 Junio 2008
Autor: Andrés Borbón
Categoría: Asesinos Seriales
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