Es imposible estornudar con los ojos abiertos (a menos que sostengas los párpados con los dedos). La razón es que el centro reflejo del estornudo en el cerebro envía impulsos coordinados a los músculos del abdomen, tórax, diafragma, cuello, rostro y algunos esfínteres, así como a diversas glándulas mucosas y a los vasos sanguíneos de la nariz. Todo esto sucede de forma automática.
Mucha gente piensa que si abrimos los ojos durante el estornudo, los ojos se saldrán de nuestras órbitas, lo cual es falso, tal como lo anuncia el sentido común y el video de más arriba.



