El hiperrealismo de Ron Mueck
Recuerdo haber leído alguna vez que los pintores creían estar a punto de quedarse sin trabajo cuando se inventó la fotografía.
Era falso.
También recuerdo que mucha gente piensa que los actores ya no serán necesarios cuando la animación digital consiga crear personajes tan reales que el espectador no sepa distinguir entre una recreación por computadora y una persona real.
También creo que es falso (aquí no estoy tan seguro como en el primer caso).
Cuando echo un vistazo a las esculturas de Mueck (últimamente han causado cierto revuelo en la web), tengo la extraña sensación de que intentan usurpar la realidad.
Es, valga lo primitivo de mi juicio, como si superaran a la realidad misma.
Y es, por lo menos para mí, aterrorizante.
¿De dónde viene el miedo a estas esculturas?
Pienso que se debe a que estamos acostumbrados a convivir con la realidad, pero que no la vemos completamente. Los rostros humanos son algo tan común que han dejado de interesarnos. Pero cuando vemos la realidad congelada, recreada hasta en sus más pequeños aspectos y proyectada a escala monumental, ello nos obliga a prestar atención, a “ver” por primera vez, a juzgar la realidad a partir de la exageración, de la monumentalidad o del detalle excesivo.
Es algo así, creo, como el horror al Golem.

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Escrito el Friday, May 23 2008
Autor: Andrés Borbón
Etiquetas: Arte
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