Brevísima historia del café
Un pastor del sur de Etiopía descubrió, allá por el año 850, que sus cabras se mostraban especialmente vivaces cuando las llevaba a pastar en cierto lugar. Curioso, siguió a las cabras y comió algunas de las moras. Inmediatamente sintió los efectos y lo comunicó a los sacerdotes de un monasterio, quienes comenzaron a comer las hojas para mantenerse despiertos durante las plegarias y las largas horas de meditación. La sustancia activa del café (la cafeína) fue descubierta en el año de 1800. Los efectos de la cafeína son debidos a la liberación de diferentes sustancias en el cerebro y el bloqueo de otras. La adenosina produce sueño, y el café contrarresta a este neurotransmisor, por lo que aumenta el estado de alerta. Los consumidores habituales de café tienen cierta resistencia a los efectos de éste (habituación), y los fumadores suelen metabolizar más rápido el café, con lo que los efectos son menores.
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Escrito el Viernes, 23 Mayo 2008
Autor: Andrés Borbón
Categoría: Artículos Breves, Curiosidades
Etiquetas: Artículos Breves, Curiosidades
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Ya conocía esta historia. No sabía que los fumadores sentimos menos el efecto del café, sin embargo extiendo mi agradecimiento a aquellas cabras, ya que gracias a ellas descubrieron las “moras” que quitan el sueño.
@Nadie: Creo que cometí un error al llamarlas “moras”, creo que más bien son bayas, pero no estoy muy seguro. Siempre que escribo una entrada me quedo con miles de dudas. Je, je.
Yo también soy fanático del café. Simplemente, lo adoro.