
Una corte en Sicilia ha ordenado que un mafioso sea puesto en arresto domiciliario porque es demasiado gordo para cualquier cárcel italiana.
A Salvatore Ferranti, quien pesa 462 libras (cerca de 210 kilos) se le ha permitido permanecer en su casa después de pasar 6 meses en cuatro prisiones italianas distintas. Los guardias de las primeras dos cárceles dijeron que debían ayudar constantemente a vestir y a desvestir a Ferranti, de 36 años. También requería auxilio para moverse y para ir al baño. Los guardias de otras prisiones dijeron que no había una cama lo suficientemente grande para él, y que no cabía por la puerta del baño, además de que hubiera sido imposible trasladarlo a un hospital si en cualquier momento lo hubiera requerido.
Ferranti está acusado de pertenecer al clan de la mafia comandado por Salvatore Lo Piccolo, el llamado "Jefe de Jefes", quien fue arrestado en Noviembre del año pasado.



