
La hembra del Acarophenax tribolii (un ácaro) sólo puede quedar embarazada una vez en toda su vida. La razón de esto es que muere antes de dar a luz. La historia es bastante triste y cruel: De los 15 productos que se desarrollan en su vientre, uno de ellos es macho y los restantes hembras. El macho fecunda a sus hermanas cuando aún se encuentran en el cuerpo de la madre y después muere. Las 14 hijas restantes comienzan a devorar el cuerpo de la madre hasta que cavan un agujero lo suficientemente grande para poder abandonar las entrañas del cadáver.



