Más allá de un blog ha colgado recientemente una serie de imágenes curiosas. La más intrigante de todas es la primera. Por más que me esfuerzo y hago bizcos no consigo ver los delfines. ¿Será que mi infancia ha quedado demasiado lejana como para recuperar la inocencia? Ojalá ustedes sí descubran a los evasivos delfines. Y si no, ¡bienvenidos al club!



