Probablemente tenía razón la hermana del pastor. Únicamente las caras bonitas despiertan ecos de simpatía en los corazones de los hombres, picaronazos de tomo y lomo. Que nos presenten una mujer tan prudente y casta como Minerva, y a buen seguro que no la miraremos dos veces si es fea; en cambio, por grandes que sean las locuras a las que nos arrastren un par de ojos hermosos y tentadores, podemos contar con que serán fácilmente perdonadas, de la misma manera que, una frase o una conversación, por vulgar y de mal gusto que sean, si brota de unos labios rojos y perfectos, suena como deliciosa armonía en nuestros oídos. De aquí infieren las señoras, informando su juicio en la norma de justicia que les es peculiar, que toda mujer bonita tiene que ser tonta. ¡Ah, señoras, señoras! ¡Olvidan ustedes que, en su gremio, abundan las que, sobre ser feas, son necias!

William M. Thackeray, Vanity Fair, 1847

Artículos Relacionados:

____________________________________________

cy_l_arr[1] Los 101 Inventos que Cambiaron el Mundo: 85.- El Cerillo

Nuestro abuelo, el "Revienta Nueces" cy_r_arr[1]
____________________________________________

Comentarios

Deja un Comentario