
Un estudio propone que la atracción hacia personas del propio sexo podría tener ventajas evolutivas. Muchos piensan que si la homosexualidad tiene un componente genético, debía haber desaparecido hace mucho tiempo, ya que los gays no tienden a reproducirse. Investigadores canadienses visitaron la isla de Samoa, un lugar donde los homosexuales (llamado fa’fines) son socialmente aceptados. En estas comunidades, los fa’fines tienen sólo relaciones sexuales con hombres heterosexuales. Los fa’fines ayudan en el cuidado de sus sobrinos, les compran juguetes, sirven como tutores, exponen a los niños al arte y ayudan con los gastos médicos y educativos. Así pues, se piensa que la existencia de gays puede haber tenido una ventaja evolutiva, ya que con su participación hay más posibilidades de que los niños se conviertan en adultos y que consigan reproducirse.



