
Los antiguos romanos usaban plomo casi para todo, desde pintura hasta la elaboración de vajillas, pasando por las instalaciones de plomería (de ahí su nombre). Esto lo hacían a pesar de las advertencias de los ingenieros del César. En la actualidad, los italianos aún aman el plomo, y lo incorporan como acetato de plomo al vino como endulzante, aunque esta forma no es tan peligrosa como la que usaban sus antecesores.
El envenenamiento por plomo, por lo tanto, era muy común en la antigua Roma y algunos historiadores especulan que la demencia inducida por plomo fue, por lo menos en parte, la culpable de la caída del imperio Romano.
LINK
Otros Artículos Relacionados



