
La dieta, indudablemente, ejerce un poderoso efecto sobre la salud del bebé y de la madre. Sin embargo, se ha comprobado que eso no es todo, sino que también puede tener alguna influencia sobre el sexo del producto.
En un estudio, llevado a cabo en 740 mujeres que cursaban con su primer embarazo y que, además, desconocían el sexo de su futuro hijo, se registró el número de calorías y la composición de la dieta de cada una de las participantes.
Los resultados fueron que el 56% de las mujeres que se encontraban en el grupo de más calorías consumidas, tuvieron varones, a diferencia de aquellas que tenían una dieta más frugal, donde la posibilidad de tener un hijo varón fue del 45%. Además del asunto de las calorías, se encontró que aquellas mujeres que tuvieron hijos varones consumían una variedad mucho más amplia de nutrientes, entre los que se encontraban: Potasio, Calcio, Vitamina C, Vitamina E y Vitamina B12. El consumo de cereales también influyó importantemente en el sexo del bebé, pues aquellas mujeres que consumían estos productos en el desayuno tuvieron más probabilidades de dar a luz a un hijo varón.



