
Las investigaciones al respecto no son concluyentes hasta el momento, pero algunos expertos piensan que hay buenas razones para creer que si comemos mucho antes de irnos a la cama subiremos de peso.
El Dr. Louis J. Aronne, director de programa de control de peso en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, comenta que si el aporte calórico de la comida es el mismo, no habrá gran diferencia en los efectos que este alimento tendrá sobre nuestro peso. Sin embargo, la mayor parte de las personas comen más antes de ir a dormir que durante el resto del día. Además, dicha comida eleva considerablemente los triglicéridos en la sangre y esto se ha asociado con el síndrome metabólico y la resistencia a la insulina, ambas cosas relacionadas con la ganancia de peso.
Además de lo anteriormente dicho, cuando comemos en la noche y nos vamos directamente a dormir, toda la energía contenida en los alimentos se transforma en grasa, mientras que si tenemos cierta actividad física después de comer, los músculos competirán contra las células adiposas por la energía proveniente de los alimentos.
En Resumen: Si comemos antes de irnos a la cama, acabaremos como ballenas.



