
Fue un héroe francés del siglo XV y, también, uno de los peores asesinos de Europa. Peleó al lado de Juana de Arco durante la Guerra de los Cien Años y fue un elemento clave en la expulsión de los ingleses de Francia. Debido a sus méritos bélicos, el Rey Carlos VII lo nombró Mariscal de Francia y se fue a vivir a Bretaña donde transformó sus impulsos heroicos en tortura y muerte. Disfrutaba matando varones jóvenes a los cuales sodomizaba antes y después de decapitarlos. Cuando no tenía ganas de hacerlo por sí mismo, disfrutaba observando a sus sirvientes destrozando a los niños y masturbándose en sus entrañas.
Dado que era un Barón, nadie sospechó de él cuando los niños comenzaron a desaparecer en las cercanías de su castillo. Fue un gran patrón de las artes y le encantaba estudiar alquimia y otras artes mágicas. Su reino de terror finalizó cuando el Duque de Bretaña desenterró los restos mutilados de 50 niños en su castillo. Gilles de Rais confesó 140 asesinatos pero se cree que pudieron haber sido hasta 300. El 26 de Octubre de 1440. Gilles de Rais fue quemado y colgado simultáneamente. También fueron quemados dos de sus ayudantes.



